Los centros de salud piden pruebas sin derivar al paciente al hospital
Los hospitales públicos de Vigo son los que hacen más resonancias de Galicia, prácticamente el doble que otros similares como los de A Coruña o Santiago. En el Servizo Galego de Saúde (Sergas) creen que existe «mucho margen para regular la demanda». Una de las medidas que la administración sanitaria está implantando consiste en que los médicos de los centros de salud puedan pedir directamente pruebas diagnósticas sin necesidad de acudir al especialista. Desde este mes, los doctores de cabecera de los 57 ambulatorios del área podrán solicitar resonancias magnéticas de columna.
Se trata de un programa que se ha estado probando con éxito en los centros de salud de Porriño, Matamá, Rosalía de Castro y Sárdoma desde el año pasado. El médico de cabecera puede solicitar la resonancia magnética cuando esté indicado. Para ello, se ha redactado un protocolo con criterios clínicos, para que la solicitud de pruebas tenga una base.
Este método crea una vía rápida de acceso a las pruebas diagnósticas que evita a los pacientes las esperas habituales. Cuando se hace la resonancia el radiólogo emite un informe. Si el usuario sufre una enfermedad que solo se puede curar por vía quirúrgica, se lo deriva al servicio de neurocirugía. Si no necesita pasar por quirófano, lo trata el propio médico de cabecera o bien lo remite al servicio de rehabilitación. El tratamiento puede ser farmacológico, fisioterapéutico o remitirse a alguna otra especialidad del hospital.
Todo esto evita pasar por la lista de espera del hospital. De esta manera, el Sergas pretende desatascar la especialidad de neurocirugía, que según fuentes de la dirección del Chuvi estaba desaprovechada porque veía mucha «patología menor» de la que ahora se pretende liberar. «A partir de ahora a neurocirugía solo llegará lo quirúrgico».
Consulta restringida
El problema que se planteaba hasta ahora era que el servicio de neurocirugía lo asumía todo, a pesar de que se trata de una superespecialidad. Solo los hospitales de Vigo (Chuvi), A Coruña (Chuac) y Santiago (Chus) la tienen. Entre ellos, el servicio vigués es el que hace esperar a sus pacientes durante más tiempo para que acudan a una consulta. Esto se debía en buena parte a que «a neurocirugía llegaba todo», según fuentes del hospital. Por eso se ha decidido restringir el acceso y crear un filtro, una consulta monográfica de enfermedades neuromusculares.
La idea consiste en que los médicos de cabecera ya no remitan pacientes directamente a neurocirugía, sino que los enfermos vayan primero a esta consulta monográfica. Desde ella derivan a neurocirugía solo algunos casos, los más graves, mientras otros acuden a otras especialidades como traumatología, neurología o reumatología.


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