nov 102011
 

Los investigadores realizaron pruebas de impacto que imitaba los golpes que los jugadores sufren diariamente en el campo y que conducen a miles de conmociones cerebrales cada año.

Los investigadores descubrieron que la mayoría de los impactos en los cascos de policarbonato de hoy no son mejores para reducir las lesiones que los “Leatherheads” antiguos. Y en algunos casos, los cascos antiguos ofrecen una protección ligeramente mejor.

Bartsch dijo que los resultados son “realmente sorprendentes.”

Los investigadores, cuyo descubrimiento se publican en el Journal of Neurosurgery , dijeron que no están abogando por un retorno a los cascos de cuero. Pero esperan que el estudio le pedirá los fabricantes de cascos volver a examinar el diseño.

El mes pasado, los centros para el Control de Enfermedades en EE.UU dijo que las visitas a urgencias de niños y adolescentes con lesiones cerebrales ha aumentado un 60 por ciento entre 2001 y 2009.

nov 042011
 

Tendrá lugar en el Hospital Universitario de la Ribera (Alzira, Valencia), el próximo día 25 de noviembre de 2011.

PLAZAS: 50
INFORMACIÓN:
galaman@hospital-ribera.com
jllacer@hospital-ribera.com

INSCRIPCIONES:
comunicacion@hospital-ribera.com
Gratuita. Por orden de solicitud

El comité organizador lo componen la Dra. Gisela Alamán y Laguarda (Servicio de Medicina Intensiva) y el Dr. José Luis Llácer Ortega (Servicio de Neurocirugía) ambos del Hospital Universitario. de La Ribera.

Programa e inscripción

De 9:30 a 9:45 horas
Inauguración de la jornada e introducción

9:45-10:05: Anatomía medular.
Dr. Pedro Riesgo Suárez

10:05-10:25: Radiología raquimedular.
Dra. Elena Belloch Ramos

10:25-10:45: Síndromes medulares y evaluación
neurológica.
Dra. María Nela Soria Lafuente

10:45-11:00: Discusión.

11:00 a 11:30: Pausa café

11:30-11:50: Manejo prehospitalario del
traumatismo medular.
Dr. Luis Fco. Mifsut Rodríguez

11:50-12:10: Manejo del lesionado medular
agudo en el área de urgencias.
Dra. Begoña Arcos Rodríguez

12:10-12:30: Lesión medular aguda. Lesiones
asociadas. Criterios de ingreso en UCI.
Dra. Gisela Alamán y Laguarda

12:30-12:50: Medidas generales de tratamiento.
Shock medular.
Dra. Bárbara Vidal Tegedor

12:50-13:10: Complicaciones no neurológicas
del lesionado medular.
Dra. Elena Porcar Rodado

13:10-13:25: Discusión.

15:30-15:50: Compresión medular de origen
traumático. Tratamiento quirúrgico.
Dr. Jose Luis Llácer Ortega

15:50-16:10: Compresión medular de origen no
traumático. Tratamiento quirúrgico.
Dr. Vicente Rovira Lillo

16:10-16:25: Discusión

16:25-16:45: Intervención del rehabilitador en el
lesionado medular agudo.
Dr. Víctor Tudela Ortells

16:45-17:05: El lesionado medular tras el alta
hospitalaria.
Dr. Carlos Sotos Portalés
D. José Balaguer Soriano

17:05-17:20: Discusión.

Conclusiones
17:20-17:55: Conclusiones.
Dr. José Piquer Belloch

nov 042011
 

El uso de estándares de contenido permiten a los investigadores clínicos recopilar, analizar y compartir datos a través de la comunidad de investigación.

El National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS), recomienda encarecidamente a los investigadores asegurar la recopilación de datos de forma compatible.

En este sentido se ha publicado en el Journal of Neurotrauma el artículo Common Data Elements for Neuroimaging of Traumatic Brain Injury: Pediatric Considerations, como parte del proyecto Traumatic Brain Injury Common Data Elements para definir los elementos de datos comunes a través de una variedad de dominios, que incluyen la neuroimagen en edad pediátrica.

Los estudios publicados hasta hoy:

Adelson, P David, Jose Pineda, Michael J Bell, Nicholas S Abend, Rachel P Berger, Christopher C Giza, Gillian Hotz, y Mark Wainwright. 2011. «COMMON DATA ELEMENTS FOR PEDIATRIC TRAUMATIC BRAIN INJURY: RECOMMENDATIONS FROM THE WORKING GROUP ON DEMOGRAPHICS AND CLINICAL ASSESSMENT». Journal of Neurotrauma (Septiembre 22). doi:10.1089/neu.2011.1952. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21939389.

Biering-Sørensen, F, S Charlifue, M J Devivo, S T Grinnon, N Kleitman, Y Lu, y J Odenkirchen. 2011. «Incorporation of the International Spinal Cord Injury Data Set elements into the National Institute of Neurological Disorders and Stroke Common Data Elements». Spinal Cord 49 (1) (Enero): 60-64. doi:10.1038/sc.2010.90.

Duhaime, Ann-Christine, Alisa D Gean, E Mark Haacke, Ramona Hicks, Max Wintermark, Pratik Mukherjee, David Brody, Lawrence Latour, y Gerard Riedy. 2010. «Common data elements in radiologic imaging of traumatic brain injury». Archives of Physical Medicine and Rehabilitation 91 (11) (Noviembre): 1661-1666. doi:10.1016/j.apmr.2010.07.238.

Duhaime, Ann-Christine, Barbara Holshouser, Jill V Hunter, y Karen Tong. 2011. «Common Data Elements for Neuroimaging of Traumatic Brain Injury: Pediatric Considerations». Journal of Neurotrauma (Noviembre 2). doi:10.1089/neu.2011.1927. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21671798.

Haacke, E Mark, Ann Christine Duhaime, Alisa D Gean, Gerard Riedy, Max Wintermark, Pratik Mukherjee, David L Brody, et al. 2010. «Common data elements in radiologic imaging of traumatic brain injury». Journal of Magnetic Resonance Imaging: JMRI 32 (3) (Septiembre): 516-543. doi:10.1002/jmri.22259.

Kaloupek, Danny G, Kathleen M Chard, Michael C Freed, Alan L Peterson, David S Riggs, Murray B Stein, y Farris Tuma. 2010. «Common data elements for posttraumatic stress disorder research». Archives of Physical Medicine and Rehabilitation 91 (11) (Noviembre): 1684-1691. doi:10.1016/j.apmr.2010.06.032.

Loring, David W, Daniel H Lowenstein, Nicholas M Barbaro, Brandy E Fureman, Joanne Odenkirchen, Margaret P Jacobs, Joan K Austin, et al. 2011. «Common data elements in epilepsy research: development and implementation of the NINDS epilepsy CDE project». Epilepsia 52 (6) (Junio): 1186-1191. doi:10.1111/j.1528-1167.2011.03018.x.

Maas, Andrew I, Cynthia L Harrison-Felix, David Menon, P David Adelson, Tom Balkin, Ross Bullock, Doortje C Engel, et al. 2010. «Common data elements for traumatic brain injury: recommendations from the interagency working group on demographics and clinical assessment». Archives of Physical Medicine and Rehabilitation 91 (11) (Noviembre): 1641-1649. doi:10.1016/j.apmr.2010.07.232.

Manley, Geoffrey T, Ramon Diaz-Arrastia, Mary Brophy, Doortje Engel, Clay Goodman, Katrina Gwinn, Timothy D Veenstra, et al. 2010. «Common data elements for traumatic brain injury: recommendations from the biospecimens and biomarkers working group». Archives of Physical Medicine and Rehabilitation 91 (11) (Noviembre): 1667-1672. doi:10.1016/j.apmr.2010.05.018.

Thurmond, Veronica A, Ramona Hicks, Theresa Gleason, A Cate Miller, Nicholas Szuflita, Jean Orman, y Karen Schwab. 2010. «Advancing integrated research in psychological health and traumatic brain injury: common data elements». Archives of Physical Medicine and Rehabilitation 91 (11) (Noviembre): 1633-1636. doi:10.1016/j.apmr.2010.06.034.

Whyte, John, Jennifer Vasterling, y Geoffrey T Manley. 2010. «Common data elements for research on traumatic brain injury and psychological health: current status and future development». Archives of Physical Medicine and Rehabilitation 91 (11) (Noviembre): 1692-1696. doi:10.1016/j.apmr.2010.06.031.

oct 182011
 

Cada año se atienden en España cerca de 30.000 traumatismos craneoencefálicos graves, provocados por una caída o un accidente laboral o de tráfico, una lesión que presenta una mortalidad de hasta el 40 por ciento y deja “importantes secuelas” en quienes sobreviven.

“En lo que hace falta hacer hincapié es en la rehabilitación”, asegura este experto ya que, mientras que las rehabilitaciones en traumatismos leves duran entre dos y tres meses, “los más graves pueden requerir asistencia de por vida”.

“Necesitan un apoyo, tanto en numero de profesionales como en tiempo, ya que la atención que ofrecen se prolonga en la mayoría de pacientes”, reconoce este experto, destacando la aportación que pueden hacer en este ámbito los acuerdos de colaboración público-privada.

Uno de los grandes avances en el neurodiagnóstico de los traumatismos craneoencefálicos se ha producido en la monitorización de los pacientes. “Hemos logrado conocer mucho mejor la fisiopatología de las lesiones cerebrales gracias a los nuevos sistemas de monitorización cerebral. Es decir, no sólo nos limitamos a medir la presión intracraneal, como hacíamos antes, sino que además colocamos sensores y catéteres para obtener información sobre la cantidad de oxígeno que tiene disponible aquel cerebro y sobre el metabolismo de las neuronas. Así podemos ver, de forma más profunda y directa, lo que está sucediendo en el encéfalo del paciente, reorientando el tratamiento para que sea más efectivo y seguro”, ha explicado María Antonia Poca, del Hospital Universitario Valle de Hebrón.

Además, se están introduciendo herramientas más destinadas a la investigación como la microdiálisis cerebral o la monitorización eléctrica del encéfalo, que permitirán, en último término, el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas. “La microdiálisis cerebral consiste en colocar un catéter en el parénquima encefálico para ver qué sucede a nivel metabólico (si se está produciendo una isquemia o una producción excesiva de determinados neurotransmisores) y ver si existe neuroinflamación o hiperproducción de metaloproteasas”.

La neurocirujana del Valle de Hebrón ha puntualizado que “aún no existen evidencias científicas suficientes para avalar estos sistemas de monitorización. De hecho, nunca vamos a tener estas evidencias porque, como es lógico, hay ciertos parámetros que no podemos dejar de medir, como la presión intracraneal en un paciente en coma. No sería ético hacer un grupo control para estudiarlo”.

Este sensor de presión intracraneal es una de las herramientas de monitorización disponibles y pauta la “agresividad” del tratamiento. “Si queremos modular el tratamiento de manera más refinada añadiremos otros catéteres que nos aporten información sobre el oxígeno, la bioquímica del encéfalo, la actividad eléctrica, el flujo sanguíneo cerebral, etc.”.

Poca ha insistido en que las primeras horas son críticas para un paciente que ha sufrido un traumatismo craneal, pero también lo es el resto del tiempo (la fase aguda y crónica); por eso no hay que descuidar la neurorrehabilitación.

En cuanto a la incidencia de los traumatismos craneoencefálicos, Beatriz Brea, del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda, en Madrid, ha explicado que por su centro pasan tres o cuatro casos leves (entre 13 y 15 de la escala de coma de Glasgow) cada día. “Casos graves (por debajo de 8 en la escala) vemos dos o tres a la semana, teniendo en cuenta que el nuestro no es un centro de referencia en este tipo de lesiones”.

Brea ha destacado la importancia de la resonancia magnética funcional en el diagnóstico de estos pacientes, cuyas imágenes hablan acerca de la reorganización del patrón encefálico en las lesiones traumáticas. “Las técnicas duales de las nuevas TC permiten hacer estudios angiográficos con poca contaminación venosa y valorar el crecimiento de los hematomas, que condicionará la actitud quirúrgica”.

Mercedes Tuñón, también del Puerta de Hierro, ha explicado el protocolo (entre el Servicio de Medicina Intensiva y el de Radiodiagnóstico) que siguen en su hospital para diagnosticar las lesiones vasculares postraumáticas, principalmente las disecciones de las arterias cervicales, tanto en adultos como en niños.

Terapia regenerativa
Por su parte, Jesús Vaquero, catedrático de Neurocirugía de la Universidad Autónoma de Madrid y coordinador del curso, ha impartido una charla sobre terapia regenerativa. En el Puerta de Hierro, donde trabaja, están llevando a cabo un programa de terapias celulares neurológicas en pacientes con lesiones medulares. “Es necesario ver cuáles son las perspectivas reales de estas técnicas. La sala se montó en mayo de 2011 y estamos esperando recibir la acreditación”.

oct 172011
 

El daño cerebral traumático representa uno de los principales retos de la Medicina actual.

Programa

Fundación Mapfre organiza mañana, 18 de octubre, en Madrid la jornada sobre “Controversias actuales y estrategias de futuro del traumatismo craneoencefálico”.

Los promotores del evento son FUNDACIÓN MAPFRE, la Sociedad Española de Neurocirugía (SENEC) y Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda (Madrid). El lugar donde se celebrará la jornada es Auditorio MAPFRE; Avenida General Perón, 40, Portal B en Madrid.

El Congreso tendrá lugar desde las 9 horas a las 19.

Se analizará un problema de salud que afecta cada año a alrededor de 30.000 personas, generalmente como consecuencia de un accidente laboral y de tráfico. Esta lesión provoca graves discapacidades así como importantes consecuencias sobre la vida diaria de estas personas y sus familiares.

En esta jornada participarán algunos de los neurocirujanos españoles más prestigiosos como Jesús Vaquero, Catedrático de Neurocirugía de la UAM; y Gregorio Rodríguez-Botto, Profesor titular de Neurocirugía de la UCM. El acto de inauguración correrá a cargo de Javier Fernández-Lasquetti y Blanc, Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

El evento va dirigido a especialistas, médicos en formación, enfermeras, fisioterapeutas y profesionales de disciplinas relacionadas con las Ciencias de la Salud, que deseen efectuar una puesta al día de los principales retos de la Medicina actual en el campo de la neurotraumatología.

sep 302011
 

La familia de un joven de 18 años que falleció tras esperar una hora y media una ambulancia en Valencia solicitó ayer en el juicio que dos médicos de urgencias sean condenados a sendas penas de cuatro años de cárcel por un presunto delito de homicidio por imprudencia. Los padres mantienen que la supuesta descoordinación entre un médico de urgencias del hospital Doctor Peset y un responsable del servicio de ambulancias impidió que su hijo se salvara. Los procesados aseguraron que se siguió el protocolo. El coordinador del SAMU insistió en que ese día estaban saturados. El fiscal considera que los dos imputados son inocentes y reclama la absolución.
Los hechos ocurrieron el 17 de enero de 2005. El joven ingresó sobre las 13.30 horas en el servicio de urgencias del hospital Doctor Peset con un traumatismo craneoencefálico tras sufrir un accidente en un quad (moto de cuatro ruedas) en la avenida Pio XII de Valencia. La víctima ingresó consciente y un TAC reveló que necesitaba una intervención quirúrgica inmediata que no se podía realizar en el hospital Doctor Peset porque no existía la especialidad de neurocirugía. El personal del Doctor Peset contactó con el neurocirujano de La Fe, que preparó la operación.

Los dos acusados explicaron ayer que la petición de la ambulancia medicalizada se hizo a las 14.56 horas y que llegó al hospital a las 16.21 horas. El médico de urgencias imputado del hospital Doctor Peset aseguró que el paciente era responsabilidad de otro doctor y que se limitó a llamar al Centro de Información y Coordinación de Urgencias -CICU- para “ir más rápido”. “Informe del diagnóstico y le pedí -al interlocutor del CICU- una ambulancia del SAMU porque iba a quirófano. Me comunicó que ‘ya vería’ y yo le dije: ‘Daros prisa’”, aseguró al juez. El médico añadió que desde el CICU le indicaron que estaban todas las ambulancias ocupadas.

 
El coordinador del CICU acusado señaló que ese día “había una saturación de servicios”. El abogado de la familia advirtió al médico de que “había ambulancias inmovilizadas y que el equipo de una de ellas estaba comiendo”. Sin embargo, el imputado insistió en que actuó correctamente.

Traslado urgente
La madre del joven indicó que cuando vio a su hijo en el hospital estaba consciente y hablaba. “El médico nos dijo que tenía un coágulo y que lo iban a llevar al hospital La Fe, pero la ambulancia no llegaba”. La mujer incidió en que el neurocirujano de La Fe tenía preparado el quirófano desde las 14.30 horas, pero el traslado se hizo dos horas después. “Cuando entramos en La Fe nos echó la culpa de haber llegado tarde. El cirujano nos dijo que había perdido una vida cuando la podía haber salvado”, indicó.
La víctima era hijo único. La familia reclama inicialmente una indemnización de 300.000 euros por su muerte. El juicio va a continuar en los próximos días con la declaración del neurocirujano de La Fe y las conclusiones del abogado de la familia, el fiscal y los letrados defensores.

sep 282011
 

La Fundación Rafael del Pino y la Fundación de Investigación Biomédica Puerta de Hierro han suscrito este miércoles un convenio de colaboración por el que se crea la Cátedra Rafael del Pino de Neurociencias, según ha informado el centro sanitario a través de un comunicado.

En un acto celebrado en las instalaciones del Hospital, el director de la Fundación de Investigación Biomédica, Jesús Cubero, y la presidenta de la Fundación Rafael del Pino, María del Pino, han firmado el convenio y descubierto una placa que testimonia la creación de la cátedra. El convenio tiene una vigencia inicial de un año, prorrogable por otros dos más.

La creación de esta cátedra, a la que la Fundación Rafael del Pino aportará 50.000 euros anuales, tiene como objetivo respaldar el desarrollo de la investigación que en el ámbito de la regeneración de lesiones medulares lidera el neurocirujano Jesús Vaquero, jefe de Sección del Servicio de Neurocirugía del Hospital Puerta de Hierro-Majadahonda. De esta forma el Hospital Puerta de Hierro-Majadahonda refuerza, de nuevo, su relevancia como centro de referencia en la investigación biomédica.

Esta línea de investigación incluye la realización de un ensayo clínico de trasplante celular en pacientes con lesiones traumáticas de médula espinal, que el Puerta de Hierro-Majadahonda desarrolla en colaboración con la Asociación Pro Investigación para la Reparación de la Lesión Medular (APINME).

El Hospital presentó recientemente la sala de producción celular que permitirá la obtención de células madre adultas procedentes de médula ósea, en máximas condiciones de seguridad biológica, para posteriormente implantarse en los pacientes participantes en el ensayo.

La Fundación Rafal del Pino es una entidad sin ánimo de lucro cuyo objetivo es contribuir a la mejora de los conocimientos de los dirigentes españoles para que puedan desarrollar con todo éxito sus capacidades. La Fundación Rafael del Pino contempla, en este sentido, programas de investigación, de formación y seminarios para docentes y otros profesionales.

sep 162011
 

Aarabi, B. et al., 2009. COMPARATIVE STUDY OF DECOMPRESSIVE CRANIECTOMY AFTER MASS LESION EVACUATION IN SEVERE HEAD INJURY. Neurosurgery, 64(5), págs.927-940.

En este estudio, la mortalidad tras la craniectomía descompresiva fue mayor de lo esperado, y el resultado no fue diferente entre los pacientes con o sin monitorización de la PIC.

Byrne, R.W. et al., 2008. NEUROSURGICAL EMERGENCY TRANSFERS TO ACADEMIC CENTERS IN COOK COUNTY. Neurosurgery, 62(3), págs.709-716.

Cuantifica los traslados neuroquirúrgicos a centros médicos académicos en el Condado de Cook, Illinois, incluyendo datos demográficos del paciente, las razones para el traslado, el tiempo transcurrido, y los efectos sobre el resultado.

Garton, H.J.L. & Hammer, M.R., 2008. DETECTION OF PEDIATRIC CERVICAL SPINE INJURY. Neurosurgery, 62(3), págs.700-708.

Los niños más pequeños tienden a tener lesiones cervicales altas (occipucio C0-C2), en comparación con niños mayores, por lo que la utilización del protocolo de estudio radiográfico puede tener una menor sensibilidad en los niños pequeños que en adultos.
La tomografía computarizada de C0-c3 puede aumentar considerablemente el rendimiento diagnóstico en los niños pequeños en comparación a las RX de dinámicas de flexión-extensión.
Son necesarios estudios prospectivos, en especial de niños pequeños para desarrollar protocolos fiables.

Jandial, R. et al., 2008.BALLISTICS FOR THE NEUROSURGEON. Neurosurgery, 62(2), págs.472-480.

Las lesiones craneoencefálicas por balas son cualitativamente diferentes de las lesiones en los tejidos blandos con un impacto similar.
No solo estan influenciadas por las propiedades físicas del proyectil, sino también por su balística. Esta proporciona información sobre el movimiento de los proyectiles, la trayectoria del proyectil en el aire, y el comportamiento del proyectil en alcanzar su objetivo.
Este conocimiento básico se puede aplicar para comprender mejor las consecuencias finales del TCE por herida de bala.

Kakarla, U.K. et al., 2008. SAFETY AND ACCURACY OF BEDSIDE EXTERNAL VENTRICULAR DRAIN PLACEMENT. Neurosurgery, 63, pág.ONS162-ONS167.

Ni la experiencia de los residentes en formación, ni el lado de colocación de la ventriculostomía afectan la exactitud de la colocación de un drenaje ventricular externo, por lo que es un procedimiento seguro y preciso para la monitorización de la presión intracraneal y el drenaje del líquido cefalorraquídeo.

Levi, A.D. et al., 2010. Clinical Outcomes Using Modest Intravascular Hypothermia After Acute Cervical Spinal Cord Injury. Neurosurgery, 66(4), págs.670-677.

Este estudio es la primera fase de un ensayo clínico sobre la seguridad y el resultado con el uso de la hipotermia endovascular en el tratamiento de de la lesión medular aguda cervical.

Mellergård, P. et al., 2008. CHANGES IN EXTRACELLULAR CONCENTRATIONS OF SOME CYTOKINES, CHEMOKINES, AND NEUROTROPHIC FACTORS AFTER INSERTION OF INTRACEREBRAL MICRODIALYSIS CATHETERS IN NEUROSURGICAL PATIENTS. Neurosurgery, 62(1), págs.151-158.

Los datos presentados ilustran la posibilidad de controlar los eventos bioquímicos que pudieran ser importantes en el cerebro humano e indicar el potencial de este seguimiento en intensivos. El estudio también destaca que cualquier análisis de los acontecimientos en el cerebro que involucran la invasión mecánica debe tener en cuenta los cambios bioquímicos que están directamente relacionados con la manipulación de los tejidos cerebrales.

Myrseth, E. et al., 2009. VESTIBULAR SCHWANNOMA. Neurosurgery, 64(4), págs.654-663.

Este es el segundo estudio prospectivo que demuestra los mejores resultados funcionales auditivos y función motora facial en los pacientes tratados con radiocirugía con respecto a cirugía en schwannomas vestibulares pequeños y medianos.

Wan, M.J., Nomura, H. & Tator, C.H., 2008. CONVERSION TO SYMPTOMATIC CHIARI I MALFORMATION AFTER MINOR HEAD OR NECK TRAUMA. Neurosurgery, 63(4), págs.748-753.

Un traumatismo craneal leveo cervical puede precipitar la aparición de los síntomas en un pequeño número de pacientes previamente asintomáticos con malformación de Chiari I.
Los profesionales de la salud deben ser conscientes de que los síntomas neurológicos que persisten o empeoran tras este tipo de traumatismos menores podría indicar una malformación de Chiari I subyacente.
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sep 102011
 

Biomechanics of the Brain (Biological and Medical Physics, Biomedical Engineering)

Karol Miller

Precio: $102.77

Es una introducción a la anatomía del cerebro para ingenieros y científicos.Se discuten técnicas experimentales, imágenes del cerebro y la medición de las propiedades mecánicas del tejido cerebral, así como los métodos computacionales para el análisis de neuroimagen y el modelado de las deformaciones del cerebro debido a los impactos y las intervenciones neuroquirúrgicas.

Se analiza el trauma cerebral entre los diferentes sexos. Incluye la prevención y el diagnóstico de lesiones traumáticas, como el síndrome del niño maltratado, la simulación en neurocirugía, así como la modelización de enfermedades cerebrales estructurales para el diagnóstico y el pronóstico.

Es el primer libro sobre biomecánica cerebral, ya que hasta ahora, la mayoría de los investigadores han estudiado los tejidos de soporte de carga, como huesos, ligamentos, músculos y otros componentes del sistema músculo-esquelético, vasos sanguíneos (y sangre),  pulmones, piel y cabello. Hasta hace poco, los tejidos blandos cuya función poco o nada tiene que ver con la transmisión de las cargas mecánicas han estado fuera del alcance de la investigación biomecánica general. Este descuido incluye órganos como el hígado, riñones, próstata y otros órganos abdominales, y sobre todo el cerebro.

El creciente interés en la biomecánica de los tejidos blandos, especialmente en el cerebro, lo demuestra el aumento del número de publicaciones en esta área.

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ago 272011
 

Morton, R. et al., 2011. Intracerebral Abscess Associated with the Camino® Intracranial Pressure Monitor: Case Report and Review of the Literature. Neurosurgery. Available at: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21869723

Al tratarse de una técnica invasiva, la monitorización de la PIC no está exenta de riesgos como hemorragia, infección, malfuncionamiento y obstrucción o malposición.

Aunque estas complicaciones raramente provocan secuelas prolongadas en los pacientes, además de ofrecer lecturas inexactas de PIC, pueden aumentar los costes, ya que se requiere la sustitución del monitor. Se describe una morbilidad del 7.7%, bien debido a infección (6.3%) o a hemorragia intracraneal (1.4%).

Infecciones clínicamente relevantes son extremadamente raras y un absceso cerebral se describe como excepcional en un caso.La terapia con corticosteroides, así como la reinserción en el mismo sitio puede haber constituido un factor de riesgo independiente (Morton y col., 2011).

No existen criterios establecidos en cuanto a la duración de la monitorización de la PIC, puede extenderse a varias semanas, aunque recomiendan un máximo de 10 días.

ago 272011
 

Demetriades, Andreas K, Mohammed F Sheikh, y Pawan S Minhas. 2011. «Fatal bilateral subdural haematoma after epidural anaesthesia for pregnancy». Archives of Gynecology and Obstetrics (Agosto 26). doi:10.1007/s00404-011-2070-z. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21870066.

La fistula de LCR , tras la anestesia epidural se debe sospechar si los dolores de cabeza posteriores son persistentes, sobre todo de pie, indicativo de baja presión y drenaje excesivo de LCR.

El conocimiento puede ayudar a prevenir un resultado desafortunado y trágico.

La anestesia epidural o anestesia peridural es la introducción de anestésico local en el espacio epidural.

La importancia del conocimiento de esta técnica radica en las complicaciones que se pueden presentar:

Cefalea postpuncional

Fístula de LCR (tratable con inyección de un parche hemático en el espacio epidural).

Hemorragia subaracnoidea

Hematoma subdural

Leer más…

ago 202011
 

El número de este mes de Neurosurgery (agosto 2011) nos sorprende con un artículo dedicado a comentar algunos aspectos médicos, concretamente neuroquirúrgicos, de las lesiones producidas por los astados en los festejos taurinos, bien sean corridas de toros o encierros, tan comunes en la geografía española durante estas fechas, así como en algunos países latinoamericanos. Pocas veces en revistas científicas vemos imágenes como la que figura más abajo.

Todos hemos visto y oído en los informativos la narración de escalofriantes cogidas con resultados muy dispares, desde la indemnidad hasta la muerte, de personas frecuentemente jóvenes en un ambiente festivo o de matadores de toros profesionales. La lectura de este artículo me suscita una reflexión que aprovecho para lanzar al aire. ¿Debe un país civilizado y en crisis seguir permitiendo que los jóvenes se diviertan en las fiestas de su pueblo arriesgando su vida delante de uno o varios toros y además correr con los gastos de su atención sanitaria y/o social? No voy a extender la pregunta a las corridas de toros porque me parece un asunto mucho más complejo (se trata de profesionales responsables en plenas facultades mentales y con unas retribuciones proporcionadas). Pero dudo mucho que lo de correr en pelotón delante o detrás de un toro bravo deba ser divertido en un mundo civilizado o deba ser financiado con el dinero de todos. Nótese que en ningún momento he utilizado el argumento del sufrimiento de los animales ni de la conservación de las tradiciones. Será porque soy médico y no veterinario ni sociólogo. Esos argumentos, sin duda no estarán exentos de valor si extendemos la discusión a las corridas de toros, tarea que evidentemente dejaré para los profesionales del debate taurino.
Si sentís curiosidad sobre los aspectos médicos o quirúrgicos de la tauromaquia estáis de suerte. Ésta excelente revisión, recién salida del horno de Neurosurgery y digna de las dos orejas y el rabo, está disponible gratuitamente a texto completo para el que la quiera leer.
“Son españoles los que no pueden ser otra cosa.”

Antonio Cánovas del Castillo

jul 092011
 

Aunque las lesiones de médula espinal rara vez pueden repararse, estas heridas en el sistema nervioso central sí experimentan cierto proceso de cicatrización, en el que células de distintas partes del organismo acuden a la zona afectada para cubrir -ya que no sanar- los daños.

Hasta ahora, se pensaba que la gran mayoría de estas células eran astrocitos, células del propio sistema nervioso que participan habitualmente en los procesos de reconstrucción de heridas. Sin embargo, un nuevo experimento con ratones ha permitido observar que los pericitos, procedentes de los vasos sanguíneos, son las células que más abundan en las cicatrices de la médula espinal.

“Hemos diseñado una estrategia experimental, usando ratones genéticamente modificados, que nos ha permitido comparar la reacción de los astrocitos y los pericitos tras lesiones en la médula espinal”, detalla a ELMUNDO.es el doctor Christian Göritz, investigador del Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) y uno de los autores del estudio, que se acaba de publicar en la revista ‘Science’.

Los científicos lograron marcar un grupo específico de astrocitos y siguieron el movimiento de estas células, que migraban a la zona lesionada para contribuir a la reparación. Los pericitos son una parte fundamental de los pequeños vasos sanguíneos y contribuyen a la circulación de la sangre, explica Göritz, pero su labor en las cicatrices del sistema nervioso era desconocida hasta ahora.

El descubrimiento es importante porque se cree que los astrocitos provocan un efecto perjudicial para el paciente: a la vez que cicatrizan, impiden la regeneración de la médula espinal dañada. Las investigaciones se habían centrado tradicionalmente en el papel de estas células nerviosas, pero la nueva identificación de los pericitos como actores principales de este proceso abre un nuevo campo de estudio para los expertos.
Facilitar la regeneración

“Conocer el origen de la mayor población de células en la cicatriz es un paso esencial para comprender el proceso de cicatrización y un requisito necesario para poder intervenir sobre el mismo, con el fin de facilitar la regeneración”, señala Göritz, quien aventura que el siguiente paso será “encontrar estrategias para reducir los efectos negativos de la cicatrización”.

“De los resultados presentados hasta ahora no podemos sacar ninguna indicación clara sobre si los pericitos son beneficiosos o no”, aclara Xavier Navarro, del Instituto de Neurociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona e investigador del Ciberned. “Es un trabajo muy interesante”, valora este experto, quien resume: “Se abre una puerta de conocimiento, pero aún no de promesa clínica”.

En el trabajo también ha participado, junto a los investigadores del Karolinska, el español Mariano Barbacid, desde el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).

jul 082011
 

El Hospital Clínico Universitario de Valencia-España y el Cerebrovascular Center, Neurological Institute, Cleveland Clinic en Ohio publican en Agosto 2011 en la revista Neurosurgery

Consideraciones neuroquirúrgicas tras herida por asta de toro en España y América Latina.

La víctima de un accidente por asta de toro puede tener una combinación de trauma penetrante y cerrado craneal y cervical en un 3,1% a 19% de los casos.

Estos pacientes se deben evaluar y tratar como politraumatizados con las pautas establecidas por la
Brain Trauma Foundation

Este algoritmo permite una evaluación rápida y triaje que es relativamente simple y fácil de seguir.

Se hace hincapié en la necesidad de determinar los sujetos con mayor riesgo de herniación inminente y la identificación de fuentes de sangrado para evitar la hipotensión.

El artículo se publica en la revista Neurosurgery y es free

Artículo

Spiotta, Alejandro M, y Salvador Martorell Matoses. 2011. «Neurosurgical Considerations After Bull Goring During Festivities in Spain and Latin America». Neurosurgery 69 (2) (Agosto): 455-461. doi:10.1227/NEU.0b013e3182191fb1.

jun 172011
 

La hospitalización para observación no es necesaria para la mayoría de los niños que han sufrido un traumatismo craneoencefálico cerrado (TCE) y tienen TAC normal, indica un estudio reciente.

Los investigadores examinaron los datos de 13.543 niños de EE.UU. de 18 años o más jóvenes con TCE leve, que fueron atendidos en 25 departamentos de emergencia en todo el país entre 2004 y 2006.

De los niños, menos del 1 por ciento tenía un TAC o RM normal, y ninguno de ellos requirió neurocirugía, según el informe publicado en la edición online del 17 de junio de la revista Annals of Emergency Medicine.

A pesar de que traumatismo de cráneo es la causa principal de muerte en niños mayores de 1 año de edad, estos hallazgos muestran que los niños con TC normal tienen bajo riesgo de problemas graves, explicaron los investigadores.

“El envío de estos pacientes a su casa con sus padres no sólo proporciona una buena atención, y seguridad, sino que también ahorra costes.