Fuente:Diario de Córdoba:En el Hospital Reina Sofía, una mujer de 77 años, con cargo al servicio de Neurocirugía, permanecía en un sillón de Observación de Urgencias desde las 17.30 horas del domingo. Satse lamenta que se produzcan continuamente en Urgencias estas situaciones de pacientes que esperan horas una cama, cuando a día de ayer había 68 camas “cerradas” en el Hospital Provincial y otras 50 en Los Morales, todo por un “puro criterio economicista y para no contratar a profesionales”.

A la denuncia de Satse, la dirección-gerencia del hospital Reina Sofía replicó que ningún paciente llevaba ayer por la mañana esperando la asignación de una cama durante un día entero y que había algunos pacientes en el área de Observación aguardando una cama, pero “sí estaban allí es para estar mejor controlados o bien porque precisaban una cama especial, es decir, que no se le puede asignar cualquier habitación del complejo”.

http://www.neurocirugia.com/denuncian-esperas-de-24-horas-para-ingresar/21/02/2012/

 

Hospitales que dejan de operar por la tarde. Centros de salud cerrados en sábado. Urgencias saturadas por falta de personal. Escasez de material. Los presupuestos sanitarios de las comunidades autónomas, que nunca estuvieron muy boyantes, acusan este año un nuevo recorte. En dos años, las partidas destinadas a sostener hospitales y ambulatorios se han reducido en un 8,7%. La mayor bajada en décadas. La sanidad española funciona ahora con unos 5.000 millones menos que en 2010. Sindicatos y expertos alertan de que los ajustes empiezan a pasar factura a la calidad asistencial. La sanidad pública, uno de los servicios esenciales mejor valorados, corre el riesgo de deteriorarse hasta quedar irreconocible.

El principal mordisco se lo ha llevado el capítulo de personal. Por un lado están las bajadas de sueldo —que se suman a la reducción del 5% decretada por el Gobierno central— que las comunidades aplican al dejar de abonar complementos o formación. Además, han ampliado la jornada a los profesionales, lo que se traduce en menos contrataciones de personal interino y eventual, según un informe sobre la reducción de presupuestos sanitarios de CC OO. La mayoría de las regiones tampoco cubren las bajas de médicos, enfermeras o celadores. El resultado es que hay menos profesionales para atender a las mismas (o más) personas. “Ya no se contrata a nadie. Y va a ser peor. Las vacaciones de este año pueden ser un auténtico caos”, alerta el secretario general de la Federación de Sanidad de este sindicato, Antonio Cabrera.

Las autoridades, sin embargo, niegan que los ajustes se traduzcan en problemas de asistencia. “No cerramos centros, no reducimos servicios. Lo único que hemos pedido es un esfuerzo adicional a los profesionales con ampliación de la jornada”, esgrimía hace unos días Antonio Sáez, consejero de Sanidad de Castilla y León. Allí los médicos han anunciado movilizaciones contra los ajustes que, dicen, deterioran el sistema.

El descenso de la financiación se aprecia también en el gasto por habitante, que se ha reducido un 10,4% de media en dos años. En cifras absolutas, y si cumplen los cálculos, las administraciones gastarán de media 1.204 euros por persona este año, frente a los 1.344 de 2010, según datos de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), que no incluyen la dotación de Castilla-La Mancha, aún sin presupuesto aprobado para 2012. La poda acentúa las diferencias entre autonomías. País Vasco, por ejemplo, dedica a sanidad casi 600 euros más por persona que la Comunidad Valenciana.

Hay hospitales que limitan hasta el uso de las vendas, según los sindicatos
Desde la consejería de Sanidad valenciana afirman que, pese a la reducción, se dedica más del 40% del presupuesto autonómico a sanidad. Y a los ajustes suman un paquete de medidas “de eficiencia” con el que planean ahorrar 440 millones de euros. “Las iniciativas no repercutirán negativamente en la calidad de la sanidad”, asegura una portavoz.

El Gobierno de Castilla-La Mancha, que, asfixiado por la deuda, ha entregado mediante concesiones cuatro hospitales al sector privado, afirma que están tomando medidas para sostener la sanidad. “Se ahorra en lo que se puede, con esfuerzo en reorganizar mejor”, dice un portavoz del servicio castellanomanchego de salud.

Pero lo cierto es que los ajustes no se limitan al personal y a fomentar la eficiencia. Las consejerías también tratan de rascar euros en la adquisición de todo tipo de material. Las compras de tecnología sanitaria se han reducido un 15%, según Fenin, la patronal del sector. Margarita Alfonsel, su secretaria general, explica que hay menos concursos públicos y menos compras directas de los hospitales. “Además, la sustitución de material —desde ecógrafos hasta aparatos de radiología— se está retrasando, a veces incluso hasta agotar la vida útil de los dispositivos, algo que antes no sucedía”, añade. Antes se cambiaban; ahora se reparan.

El ahorro llega hasta materiales tan aparentemente triviales como las gasas y las vendas. El sindicato de enfermería Satse denuncia que en hospitales gallegos se ha restringido el uso de apósitos y que, donde los hay en abundancia, son de menor calidad. “No hay presupuesto ni para un ratón de ordenador por lo que se lo han tenido que traer de casa”, dicen los representantes del sindicato en el hospital Meixoeiro de Vigo.

El gasto farmacéutico, un pozo sin fondo para las comunidades, se ha convertido en objetivo de nuevos ajustes. Cataluña prevé cobrar un euro por receta a partir de mayo. Y en Valencia se formó un revuelo a finales de enero cuando el programa informático dejó de incluir como financiados mucolíticos y laxantes, para sorpresa de los médicos. La consejería, sin embargo, asegura que lo ocurrido nada tiene que ver con los recortes, sino con la aplicación de un decreto estatal previo.

Para el presidente de la Organización Médica Colegial, Juan José Rodríguez Sendín, los ajustes pueden tener consecuencias “muy graves”. “Recortar en un sistema de salud que ya es bastante barato [está por debajo de la media de la OCDE], es peligroso”, dice. Teme que el resultado de aplicar la tijera “indiscriminadamente” dañe la calidad asistencial. “En Cataluña, donde el ajuste ha sido grande, ya se nota”, alerta. En esa comunidad, donde el presupuesto ha caído un 12%, las listas de espera han aumentado en dos años un 23%.

José Ramón Repullo, jefe de Planificación y Economía de la Salud en la Escuela Nacional de Sanidad, apunta otra reducción importante: “Lo destinado a inversión se ha desplomado”. En Andalucía, Aragón o Galicia ha caído más del 40% (datos de 2011). Repullo alerta, además, de que los presupuestos iniciales no se cumplirán. “Normalmente se gasta un 3% o un 4% más de lo presupuestado”, dice. Madrid, por ejemplo, en 2009 tuvo que añadir 1.000 millones más a su cálculo inicial.

Esa infrafinanciación es uno de los problemas crónicos de la sanidad española. Y con los recortes se agudiza. Los hospitales públicos deben unos 11.600 millones de euros en fármacos y materiales sanitarios. Facturas que algunas comunidades tardan más de 800 días en saldar. La situación ya a principios de año, cuando las arcas públicas suelen estar menos esquilmadas, es grave; y los expertos calculan de que irá a peor. Los proveedores farmacéuticos advierten que como la situación no cambie el suministro de medicamentos “está en riesgo”.

Para Alejando Laguna, secretario general de Satse, el sistema está bajo mínimos. Critica que gran parte de la poda haya sido en personal: “Los profesionales tenemos vidas de personas en nuestras manos. Cada euro hurtado al sistema repercute gravemente en la asistencia que ofrecemos”.

feb 122012
 

Que un grupo como el de los colegios de médicos se movilice no es habitual. Por eso su adhesión unánime al manifiesto contra los recortes que aprobó la asamblea de la Organización Médica Colegial (OMC) el pasado 28 de enero es una señal inequívoca del malestar de estos profesionales con la situación de recortes que se vive en la sanidad pública.

El texto reafirma el compromiso con la atención: “La defensa sin reservas de la calidad del acto médico es parte fundamental de nuestro compromiso y responsabilidad con nuestros pacientes y con la sociedad en su conjunto”, afirman en el documento.

La propuesta va en la línea de otras adoptadas, como la del Foro de la Profesión Médica. Este está formado por los colegios, sindicatos y sociedades científicas, y ha manifestado ya varias veces (la última el 3 de febrero) que, si por culpa de los recortes se deteriora la calidad de la prestación, ellos serán los primeros en acudir a los tribunales para denunciarlo.

En el documento insisten: “La profesión médica no debe aceptar recortes en la financiación sanitaria que provoquen pérdidas de calidad en la asistencia a sus pacientes”.

Pero esta vez, los médicos cargan las tintas en sus propias condiciones. “La precariedad laboral y la falta de oportunidades obliga a los médicos a buscar trabajo fuera de España, lo que supone un despilfarro económico e intelectual”, indican. Y, dentro de todos los facultativos, hay dos grupos en los que se fijan más: los MIR (residentes que combinan la última fase de su formación con el ejercicio en los hospitales) y los dedicados a la investigación.

Los colegios han querido dar especial relevancia a este manifiesto, que llega cuando el sector está movilizado en muchas partes contra los ajustes de las comunidades. Los primeros fueron los de Cataluña ya el año pasado, cuando la Generalitat anunció recortes que han llevado a cerrar ambulatorios y quirófanos. Pero también ha habido acciones en casi todas las demás comunidades, como la huelga de Galicia en noviembre de 2011 o las protestas –de momento en forma de concentración llamada marea blanca- de los médicos y otros trabajadores de la sanidad pública en Madrid.

Los siguientes, convocados a 11 días de huelga por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), serán los de Castilla y León.

 

Los centros de salud piden pruebas sin derivar al paciente al hospital

Los hospitales públicos de Vigo son los que hacen más resonancias de Galicia, prácticamente el doble que otros similares como los de A Coruña o Santiago. En el Servizo Galego de Saúde (Sergas) creen que existe «mucho margen para regular la demanda». Una de las medidas que la administración sanitaria está implantando consiste en que los médicos de los centros de salud puedan pedir directamente pruebas diagnósticas sin necesidad de acudir al especialista. Desde este mes, los doctores de cabecera de los 57 ambulatorios del área podrán solicitar resonancias magnéticas de columna.
Se trata de un programa que se ha estado probando con éxito en los centros de salud de Porriño, Matamá, Rosalía de Castro y Sárdoma desde el año pasado. El médico de cabecera puede solicitar la resonancia magnética cuando esté indicado. Para ello, se ha redactado un protocolo con criterios clínicos, para que la solicitud de pruebas tenga una base.
Este método crea una vía rápida de acceso a las pruebas diagnósticas que evita a los pacientes las esperas habituales. Cuando se hace la resonancia el radiólogo emite un informe. Si el usuario sufre una enfermedad que solo se puede curar por vía quirúrgica, se lo deriva al servicio de neurocirugía. Si no necesita pasar por quirófano, lo trata el propio médico de cabecera o bien lo remite al servicio de rehabilitación. El tratamiento puede ser farmacológico, fisioterapéutico o remitirse a alguna otra especialidad del hospital.
Todo esto evita pasar por la lista de espera del hospital. De esta manera, el Sergas pretende desatascar la especialidad de neurocirugía, que según fuentes de la dirección del Chuvi estaba desaprovechada porque veía mucha «patología menor» de la que ahora se pretende liberar. «A partir de ahora a neurocirugía solo llegará lo quirúrgico».
Consulta restringida
El problema que se planteaba hasta ahora era que el servicio de neurocirugía lo asumía todo, a pesar de que se trata de una superespecialidad. Solo los hospitales de Vigo (Chuvi), A Coruña (Chuac) y Santiago (Chus) la tienen. Entre ellos, el servicio vigués es el que hace esperar a sus pacientes durante más tiempo para que acudan a una consulta. Esto se debía en buena parte a que «a neurocirugía llegaba todo», según fuentes del hospital. Por eso se ha decidido restringir el acceso y crear un filtro, una consulta monográfica de enfermedades neuromusculares.
La idea consiste en que los médicos de cabecera ya no remitan pacientes directamente a neurocirugía, sino que los enfermos vayan primero a esta consulta monográfica. Desde ella derivan a neurocirugía solo algunos casos, los más graves, mientras otros acuden a otras especialidades como traumatología, neurología o reumatología.

 


Según los datos facilitados ayer por la Consellería de Sanidade, la espera para operarse en A Coruña-España con más de cuatro meses, es la especialidad con mayor tiempo.

Gallegos, catalanes, madrileños, andaluces… todos ellos tienen algo en común cuando su salud se quiebra: el enorme tiempo que deben emplear hasta que su problema se solvente. La sanidad es una competencia de las comunidades autónomas pero de momento ninguna ha sabido dar una solución a las inmensas listas de espera quirúrgica, diagnóstica y consulta especializada. Mientras tanto, el paciente se encuentra en un limbo del que desconoce la mayoría de las reglas y en el que tiene sólo una certeza: su enfermedad.

En mayo de 2003 la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud establecía que serían las comunidades autónomas las que fijaran unas garantías sobre los tiempos máximos de acceso a su cartera de servicios. Sin embargo, y ante el imparable aumento de pacientes a la espera de una intervención, en abril de 2004 el Ministerio de Sanidad y Consumo se comprometió a elaborar un protocolo común con las CCAA para mejorar el acceso a los servicios sanitarios.

En aquella fecha se anunció que una persona no debería esperar más de siete días para una prueba diagnóstica básica, 10 días para la primera consulta con el especialista y 45 días para una intervención quirúrgica programada. Casi tres años después, esos tiempos siguen siendo una utopía.

Hoy por hoy, las realidades son formalmente distintas en función de donde resida el paciente, pues cada comunidad ha desarrollado su Ley de Garantías. Un ejemplo son las leyes que ofrecen Castilla la Mancha o Cantabria. Mientras que la primera garantiza que el tiempo máximo para una prueba diagnóstica es de siete días, la comunidad de Cantabria fija esta espera en 30 días. También, y según estas normativas, un castellano-manchego será atendido en un periodo máximo de 90 días para una intervención quirúrgica programada no urgente y un cántabro no podrá quejarse hasta pasados los 180 días.

Las trampas del sistema
No obstante, las quejas de incumplimientos a estas leyes son generalizadas. “Hay hospitales que no incluyen al paciente en la lista de espera hasta que no pueden garantizar la operación. En algunos casos el médico le da largas en sucesivas visitas hasta que por fin le comunican el día en que le van a operar. A partir de ese momento es cuando la persona entra en la lista de espera, el tiempo anterior [sea mucho o poco] no cuenta”, afirma Carme Sabater, de la Coordinadora de Usuarios de la Sanidad (CUS), una asociación independiente no vinculada a partidos y que, en boca de su directora, defiende los intereses de los usuarios en general.

Existen otras ‘trampas’ o formas de actuación para que los tiempos de espera no se eternicen por lo menos ante la opinión pública. Por ejemplo, la Comunidad de Madrid presume de que ningún madrileño esperará más de 30 días para ser operado. Sin embargo, estos datos no son admitidos por el Ministerio de Sanidad. La razón de esta exclusión es que Madrid es la única Comunidad que contabiliza el tiempo de espera a partir de que el paciente tenga las pruebas de anestesia (requisitos muy cercanos a la intervención) sin que cuente el periplo desde el inicio de los síntomas hasta esta última visita con el anestesista.

Las leyes de cada comunidad recogen un tiempo máximo para una serie de patologías, pero un gran número de ellas no entran dentro de esas garantías
Además de las numerosas ‘trampas’ en el cumplimiento de las leyes que garantizan los tiempos para intervenciones quirúrgicas programadas no urgentes, el paciente debe sufrir la espera indefinida para el resto de las operaciones. Hay tres formas de acceder a un quirófano: por una enfermedad que precisa una operación urgente, por una patología para la que se fija una fecha de operación y para el resto.

“Ese resto representa el 75%-80% de las intervenciones para patologías medias o banales pero que interfieren en la vida laboral del enfermo, que genera numerosas bajas laborales, visitas médicas y que a la larga, si no se hace nada, se puede convertir en algo más serio”, explica Carme Sabater.

Poca información para un problema grave
Según datos de Sanidad, el 9% de los españoles superó los seis meses de espera para una intervención quirúrgica en 2005. A lo largo de este mes de enero las comunidades autónomas harán públicos los datos sobre el número de personas en lista de espera y el tiempo que los pacientes deben aguardar una intervención quirúrgica en su región.

“No hay un sistema transparente de información para el paciente”, afirma Albert Jovell, del Foro de Pacientes
Hasta el momento, Andalucía es la única zona que cuenta con las cifras de 2006. Según los datos a 31 de diciembre de 2006, el número de andaluces que aguardaban una intervención era de 47.716, mientras que la demora media se sitúa en 65 días, cuatro días menos que en 2005.

“La espera es un problema serio”, afirma Albert Jovell, presidente del Foro Español de Pacientes, institución que agrupa a más de 600 asociaciones.

El Foro, junto con la Universidad de Harvard (EEUU), realizó el pasado año un estudio, a través de una encuesta a 3.010 ciudadanos, para evaluar la confianza de los españoles en el Sistema Nacional de Salud. Entre otros aspectos este trabajo reveló que, sin distinción de la clase social, zona geográfica o densidad demográfica, las listas de espera son el principal problema de la sanidad española para el 78% de las personas entrevistadas.

Otro dato que muestra el estudio es que el 44% de estos sujetos no conoce sus derechos como usuarios de la sanidad. “Entiendo que las listas de espera son inevitables en un sistema público, el problema está en cómo se gestionan esas listas [...] No hay un sistema transparente de información para el enfermo. Los departamentos de atención al usuario deberían tener a alguien que atienda a ese paciente”, explica Jovell.

Las comunidades se comprometen a pagar los costes de una operación en un centro privado si el paciente supera los tiempos máximos de espera
Un ejemplo de esa falta de información sería el desconocimiento que tienen los ciudadanos sobre las leyes de garantías de tiempos máximos de su comunidad. En ellas se recoge que si se superan los tiempos establecidos, el paciente podrá requerir atención en el centro sanitario que elija, por ejemplo uno privado. En ese caso, el servicio de salud de cada CCAA estará obligado al pago de los gastos derivados de dicha atención sanitaria, aunque el enfermo deberá abonar esos gastos por adelantado.

Antes de dar ese paso, la Coordinadora de Usuarios de la Sanidad aconseja al paciente que se dirija por escrito al centro en el que se encuentra en lista de espera para comunicarle su decisión. “Si no cuenta con un documento en el que se registre que ha sobrepasado el tiempo establecido en su comunidad y la decisión de actuar libremente [que va a acudir a otro centro para intervenirse], podría tener sorpresas a la hora de reclamar la factura al sistema público”, afirma Sabater.

El especialista y las pruebas, otros asuntos pendientes
Pero no sólo las asociaciones de pacientes son las que ponen la atención sobre este tema. En el último informe anual de El Defensor del Pueblo se hace hincapié en que, a pesar de que durante 2005 la mayoría de los servicios de salud de las CCAA han establecido garantías para regular la demora quirúrgica, se olvidan con frecuencia de las áreas de consultas externas y de técnicas y pruebas diagnósticas.

“Cabe traer a colación la persistencia de tiempos de espera de varios años, para la aplicación de técnicas de reproducción humana asistida en un representativo número de consultas de centros hospitalarios; de dos años para la realización de densitometrías óseas [prueba para determinar el grado de osteoporosis] determinadas por los especialistas del centro de especialidades de Argüelles, de Madrid, [...]; de seis meses en el servicio de digestivo del centro de especialidades de Orihuela, de Alicante; de seis meses en el servicio de urología del centro de especialidades de Argüelles…”, cita el informe refiriéndose a datos de 2005.

Salvo la oficina del Defensor del Pueblo, la mayoría de los servicios sanitarios de cada comunidad no ofrece datos de listas de espera para pruebas diagnósticas tan frecuentes como una radiografía, una citología o una colonoscopia.

Los días, semanas, meses que una persona emplea en conseguir una cita para realizarse una prueba y luego conseguir su resultado pasan desapercibidos para casi todas las autoridades.

 

Los Médicos residentes difunden un manifiesto pidiendo “unidad” y llaman a la “movilización” por los recortes presupuestarios.

La Asamblea de representantes MIR, organizada por la Vocalía de Médicos en Formación de la Organización Médica Colegial (OMC), ha hecho un llamamiento a la unidad y la movilización “ante los recortes indiscriminados y arbitrarios que se están produciendo en diferentes comunidades autónomas”, explican desde el colectivo.

En la asamblea han participado médicos en formación de toda España, representantes de colegios, sindicatos, sociedades científicas y otras asociaciones.

Esta acción conjunta ha quedado plasmada en un manifiesto publicado por los MIR, en representación de los 35.000 profesionales médicos que se encuentran en esta situación. En él se denuncia que los cambios presupuestarios establecidos “dañan la calidad asistencial, ponen en riesgo la vida de los paciente e hipotecan el futuro del sistema de salud”.

El colectivo considera que cualquier reducción en el salario acarrea a los MIR “un deterioro aún mayor que favorece la desincentivación y estimula la fuga de estos profesionales altamente cualificados“. Además, subrayan el hecho de que estos sanitarios “han sido formados con un elevado coste”.

El salario es inferior a la media europea

Este asunto y la situación de la formación médica especializada han sido los temas a debate de una asamblea presidida por el presidente de la Vocalía Nacional de Médicos en Formación y/o Postgrado, el doctor Fernando Rivas, y que ha contado con la presencia del presidente de la OMC, Juan José Rodríguez Sendín. En referencia a ella, los MIR aseguran que “es bien público y más cuando para llevarla a cabo se emplean principalmente recursos públicos”.

En el manifiesto se destaca el arduo trabajo de estudio que estos profesionales deben de realizar para completar su formación. Además, destacan la importancia de su labor al señalar que pueden llegar a representar “el 30 por ciento de las plantillas médicas”.

Por último, el colectivo reunido en asamblea ha querido poner de manifiesto el dato de que “el salario es un 40 por ciento inferior a la media europea”.

El salario base bruto de un médico residente son unos 850 € / mes. La hora de guardia (independientemente de si es diario o festivo o de noche) se paga a unos 7 € brutos. La retención por I.R.P.F es de un 15%. La cuota obligatoria del colegio de médicos son unos 75 € al trimestre. No cobran exclusividad,productividad, peligrosidad ni nocturnidad. No se cobra más por trabajar en festivos o en fechas especiales (Navidad, Año Nuevo, etc….). Existe variabilidad entre los sueldos de las diferentes comunidades, pese a que la oposición de acceso y los planes de formación son los mismos.

En Alemania el sueldo es de 3000 Euros neto

La Cámara de Comercio Alemana para España junto con el grupo hospitalario Asklepios y el Goethe Institut de Madrid organizaron el 23 de noviembre de 2011 una Jornada Informativa sobre las Posibilidades de Desarrollo Profesional para Médicos en Alemania, y en particular dentro del grupo Asklepios.

En esta jornada se discutieron temas como desarrollo profesional, requisitos de idioma y experiencias de otros profesionales españoles médicos en Alemania.

Adicionalmente existe la posibilidad de concertar entrevistas personales con personal de Asklepios para discutir en forma individual las posibilidades de desarrollo profesional. Estas entrevistas se definirán en función de las necesidades concretas y de las cualificaciones de los profesionales, para lo que será necesario el envío del curriculum vitae junto con el formulario de inscripción.

Lugar:
Goethe Institut Madrid
C/ Zurbaran, 21
28010 Madrid

Y DESPUÉS DE LA RESIDENCIA…

Una vez que ya se es especialista (médico titular/adjunto) las condiciones laborales, salariales y docentes apenas mejoran, encontrándonos a los 30 años, tras 6 años de carrera, más al menos 1 de oposición, más 4-5 de especialización, en el paro, o con unas condiciones de trabajo similares a las anteriormente expuestas. Hablamos, por tanto, de personas que muchas veces han empezado ya a formar una familia, tienen hipotecas o alquileres que pagar (muchos hacemos la especialidad fuera de nuestra Comunidad Autónoma de origen), etc…

EL DETERIORO DEL SISTEMA SANITARIO

Todo ello, junto con el abandono y la distorsión de la realidad que se da a la opinión pública por parte de la autoridades sanitarias, están deteriorando muy seriamente nuestro sistema público de salud, con profesionales agotados física y emocionalmente por la sobrecarga de trabajo, por la incapacidad de dar una atención de calidad y por la falta de reconocimiento profesional, social e institucional. Esto conlleva la consiguiente “fuga” de una cantidad muy importante de médicos especialistas a otros países europeos, Estados Unidos, Canadá… (las últimas estimaciones del MSC hablan de unos 7000), el abandono de la profesión de un número cada vez mayor de facultativos y la falta de vocaciones y motivación incluso entre los más jóvenes.

Damos lástima pero tenemos apoyo europeo

Recientemente El Grupo Europeo de Médicos en formación (Permanent Work Group of Junior Doctors) ha mostrado por escrito su total apoyo a las reivindicaciones de los Médicos Residentes españoles, y mantendrán la comunicación por si fuera necesario elevar las protestas al amparo de la Unión Europea.

Suiza debate un salario mínimo de 3.300 euros para garantizar ‘una vida digna’

La Unión Sindical Suiza (USS) ha propuesto que la Constitución garantice un salario mínimo de 4.000 francos, unos 3.300 euros al mes, para que unos 400.000 ciudadanos puedan “vivir decentemente”, publica ‘swissinfo’.”En algunas áreas 4.000 francos -3.300 euros- pueden ser suficientes para una vida digna, mientras que en Zúrich, 5000 francos -4.100 euros- a veces no son suficientes.

 

El Hospital General de Valencia ha puesto en marcha una unidad de columna vertebral que integra a profesionales especializados para que su tratamiento sea “ágil, integral y satisfactorio” para el paciente ya que por su complejidad, implica a diferentes especialidades para su tratamiento, recuperación funcional, laboral, psicológica y social, según ha informado el centro en un comunicado.

Esta unidad nace para trabajar de forma consensuada, con protocolos y evitar la dispersión de actuaciones. Al mismo tiempo, el trabajo en equipo de varios especialistas que se dedicarán solo a columna a tiempo total les permitirá tener las dos visiones a la vez: sistema nervioso (neurocirugía) y biomecánica (traumatología). Esto repercutirá en un mayor aprendizaje, una mayor experiencia y destreza en las técnicas quirúrgicas.

No obstante, el más beneficiado será el paciente porque esta unidad evitará “duplicidades de pruebas, menor tiempo de espera en los centros donde es atendido y reducción de las listas de espera por una correcta derivación y mejor abordaje de esta patología”.

ESTRUCTURA DE LA UNIDAD

La unidad está compuesta por personal médico que dedicará su actividad asistencial prácticamente a tiempo total a la atención de la patología de la columna. De este modo, está conformada por cinco médicos de neurocirugía y traumatología, dos médicos y un psicólogo de la Unidad Multidisciplinar del Dolor, un médico rehabilitador y un médico reumatólogo. Este personal podrá aumentar o disminuir dependiendo de la presión asistencial

En ella también participarán profesionales de atención primaria y unidades de cuidados y mantenimiento como soporte. Al respecto, Miguel Sanfeliu, coordinador de la Unidad Funcional de Patología de Raquis, ha explicado “hacemos una fuerte apuesta por la atención primaria. Vamos a formar a los médicos de familia y también vamos a crear una consulta de alta resolución para el equipo quirúrgico de la unidad vaya a los centros de especialidades y que el paciente, mismo día que se le ve, entre en lista de espera”.

Con ello se disminuirá el número derivaciones al hospital, la presión asistencial en consultas externas intrahospitalarias y se conseguirá un mayor acercamiento al paciente.

El dolor de espalda es la causa más frecuente de incapacidad transitoria en personas mayores de 45años y el segundo motivo de consulta médica, con una prevalencia de más del 80 por ciento de la población. Además, en España el dolor de espalda es el motivo del 54,8 por ciento de las jornadas laborales perdidas.

 

La espera media en el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea, en neurocirugía ha aumentado 3 días (de 46 a 49).

En lo que respecta a las exploraciones complementarias, en resonancia magnética aumenta en 3 días (de 23 a 26), y en TAC, se mantiene la espera en 14 días.

 

Ángel Solís Padrones (Bilbao, 1964) es director médico del hospital Can Misses en Ibiza desde septiembre del 2011, y hace un repaso a la situación actual de la neurocirugía con respecto al nuevo hospital:

Queremos concertar los casos urgentes y emergentes en neurocirugía con la Policlínica (clínica privada); los casos programados, no.

Nuestra idea es que no se desplacen los pacientes con un problema neuroquirúrgico urgente en la que el tiempo es oro. En los ocho primeros meses de 2010 fueron 47 pacientes trasladados de urgencia a Palma de Mallorca desde Ibiza.

Imagine que llega al hospital Son Espases en Palma, se vegetaliza y después fallece. Luego lo tienes que trasladar a Ibiza, con el coste económico y emocional que supone. Esto con el nuevo hospital tendrá otras soluciones.

-¿Desde cuándo se está negociando el concierto?
-Desde noviembre.

«No somos Eduardo Manostijeras»
-¿No teme que con esas medidas se corre el riesgo de que no se garantice la calidad del servicio a los pacientes?
-Para nada; si no, no sería director médico. Soy copartícipe en la gestión de los recursos, pero mi primera misión son los pacientes y la asistencia. Si veo que una mañana tengo a muchos profesionales en un servicio concreto y por la tarde pocos, pues lo que hago es homogeneizar para organizar mejor. Intentar mejorar, pero no disminuir la calidad.
-Pero los sindicatos advierten de que con estas medidas, como el cierre de las catorce camas, aumentará la lista de espera.
-La primera cuestión es siempre la asistencia que viene acompañado de la gestión de los recursos, pero no somos ‘Eduardo Manostijeras’. Soy director médico y mi compromiso es con los profesionales del hospital, que son mis compañeros. Algunas veces les das algún disgusto y eso es inevitable.

 

Tras no fiarse del diagnóstico, el demandante fue operado en una clínica privada en Granada

El juzgado de lo contencioso administrativo número 1 de Sevilla ha estimado la demanda del almeriense E.H.M, de 45 años de edad, en la que condena al Servicio Andaluz de Salud (SAS) y a su aseguradora a indeminizarlo con 35.000 euros por no haberle detectado un tumor cerebral en su momento y del que tuvo que ser intervenido por un especialista privado después de acudir a un centro de salud.

La historia de este suceso radica en el año 2006, cuando el demandante empezó a sufrir pérdida de equilibrio, mareos, acúfenos y sensación de que los objetos se movían, por lo que acudió sin demora a su médico de cabecera a su centro de salud, quien lo derivó al otorrinolaringología (ORL) con un pase preferente. Sin embargo, el otorrino le diagnosticó, sin pruebas clínicas, otosclerosis.

Ante la gravedad de los síntomas y guiado por su intuición, el paciente decidió ir a una clínica privada en Granada, donde con una resonancia magnética le diagnostican en abril de 2005 un tumor cerebral, del que fue intervenido quirúrgicamente. Operación de la que le quedaron secuelas como pérdida de audición en un oído, problemas en un ojo y parálisis facial.

Poco tiempo después de la operación, el demandante acudió a la Asociación el Defensor del Paciente y fue derivado al abogado Ignacio Martínez. En mayo de 2006 presentaron reclamación patrimonial ante el SAS que fue desestimada en 2009. Contra dicha desestimación expresa se interpuso demanda ante el juzgado contencioso administrativo de Sevilla, que finalmente le terminó dando la razón al demandante.