La Unidad de Terapia Celular y Trasplante Hematopoyétivo de La Arrixaca en Murcia-España, en colaboración con el Instituto de Neurociencias de Alicante, trata desde el año 2007 de encontrar un tratamiento eficaz que permita frenar -aunque no de momento curar- el proceso neurodegenerativo que provoca la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Las células madre son la clave de este estudio, que inicia ahora su fase decisiva, la que determinará si la terapia es o no eficaz. Los primeros resultados podrían estar listos en septiembre, calcula Joaquín Gómez Espuch, investigador del proyecto.
Los pacientes -de momento se ha reclutado a 35- se están dividiendo en tres grupos. A los primeros se le infunden por vía intraespinal células madre extraídas de su médula ósea. Se requiere, por tanto, de una intervención quirúrgica que, según se demostró en una primera fase de la investigación, en la que participaron 11 pacientes, es segura y no provoca efectos adversos, subraya Gómez Espuch. La operación la realiza el doctor Pérez-Espejo, del servicio de Neurocirugía. A un segundo grupo se le inyectan las células madre alrededor de la médula(espacio subaracnoideo). Un tercer grupo no recibe células madre, sino un placebo. De esta manera, se pueden comparar los resultados entre unos y otros.
La ELA es una enfermedad neurodegenerativa que se caracteriza por una pérdida progresiva de motoneuronas, células que regulan la contracción de los músculos mediante estímulos eléctricos. La paralización muscular avanza inexorablemente hasta provocar una insuficiencia respiratoria. Por ello, la ELA es particularmente «dramática y desesperanzadora», porque no afecta al intelecto y el paciente es consciente de cómo se va paralizando hasta que lo tienen que intubar y muere, subraya José María Moraleda, jefe de la Unidad de Terapia Celular de La Arrixaca e impulsor del proyecto.
El estudio con los tres grupos será «ciego», es decir, ni los pacientes ni los doctores que administrarán el tratamiento sabrán si se les aplica el placebo o las células madre.

 

La clínica privada USP Sagrado Corazón ha desarrollado con éxito técnicas quirúrgicas y de diagnóstico muy complejas para combatir la epilepsia, un problema de salud muy incapacitante que en Sevilla afecta a alrededor de mil personas al año. Durante el último lustro, el servicio de Neurocirugía dirigido por el doctor Francisco Trujillo ha implantado avanzados sistemas de neuronavegación que permiten a los especialistas comprobar la actividad del cerebro y detectar con precisión los focos donde se localizan las descargas eléctricas anormales que generan las crisis epilépticas. Esta técnica, que ha convertido a USP Sagrado Corazón en un centro puntero en la sanidad privada frente esta grave dolencia, es de enorme utilidad para los neurocirujanos a la hora de intervenir a los pacientes más complejos sin provocar secuelas neurológicas.

La Unidad Integral de Epilepsia de Sagrado Corazón-Iensa ha intervenido, con buenos resultados, a 102 pacientes, y en el 83% de los casos los enfermos han quedado libres de las crisis que provoca la epilepsia. Del total de estas intervenciones quirúrgicas, nueve casos eran epilepsias perirrolándicas que suponen el “mayor reto, por la complejidad que presentan, en los programas avanzados de cirugía de la epilepsia”, explica el neurólogo Juan Rodríguez Uranga.

La complejidad de las epilepsias perirrolándicas reside en la zona donde se localiza el problema, que es un lugar en el cerebro muy delicado responsable de la sensibilidad y de la fuerza muscular. Los cirujanos requieren de estudios prequirúrgicos muy profundos para eliminar con precisión las estructuras cerebrales enfermas sin afectar a los tejidos sanos. “La intervención consiste en una cirugía muy compleja en la que se utilizan resonancias intraoperatorias para comprobar en el mismo quirófano la actividad del cerebro en todo momento”, añade José Manuel Montero, neurocirujano en Sagrado Corazón. Al año, alrededor de 60 personas en Sevilla se podrían beneficiar de esta cirugía, una opción terapéutica indicada para aquellos enfermos que no responden a la medicación. En la sanidad pública, estos estudios profundos de la función cerebral y la cirugía de la epilepsia se aplica en el Hospital Virgen de las Nieves de Granada.

Las crisis epilépticas provocan un enorme deterioro en la vida diaria del enfermo y un riesgo de sufrir accidentes que pueden ser fatales. El riesgo de muerte súbita es cinco veces superior en estas personas que en el resto de la población. En la mayoría de los casos, la epilepsia es la consecuencia de malformaciones arteriovenosas, traumatismos craneoencefálicos, daños sufridos en el parto, tumores y enfermedades infecciosas como la meningitis. La importancia de la cirugía para estos pacientes radica en la elevada posibilidad de eliminar estas crisis y, con ello, lograr una mejora notable en la calidad y esperanza de vida.

En el quirófano, la operación consiste en extirpar el tejido enfermo donde se originan las descargas eléctricas que provocan los ataques. Para ello, los especialistas realizan estudios al milímetro mediante encefalogramas y sistemas de vídeo avanzados que permiten visualizar la actividad neuronal.

Para avanzar y discutir sobre las distintas técnicas y tratamientos, el equipo de Neurocirugía de USP Sagrado Corazón celebró el pasado fin de semana el IV Simposium Internacional de Epilepsia y Cirugía de la Epilepsia, que contó con la presencia de especialistas de reconocido prestigio en el ámbito nacional e internacional.

 

Prestigiosos especialistas en el tratamiento de la epilepsia reunidos en Sevilla, en el marco del ‘IV Simposium Internacional de Epilepsia y Cirugía de la Epilepsia’ que ha organizado el equipo de Neurocirugía de USP Sagrado Corazón-IENSA, han detallado este viernes que en España debutan anualmente unos 20.000 nuevos epilépticos, aunque solo el tres por ciento de ellos son candidatos a cirugía.

Pese a todo, y según datos aportados por la Unidad Integral de Epilepsia de la clínica USP Sagrado Corazón de Sevilla, entre un 25 y un 30 por ciento de los epilépticos son refractarios al tratamiento medico y se podrían beneficiar de la cirugía.

En términos de incidencia, se estima que algo más del tres por ciento de todos los epilépticos de nuevo diagnóstico se pueden considerar candidatos a cirugía de la epilepsia, por lo que unos 30 pacientes al año se podrían beneficiar de este tipo de cirugía en un área como Sevilla.

Con respecto a las epilepsias perirrolándicas, los expertos han admitido que es “difícil” tener una estimación de incidencia o prevalencia por no existir estudios adecuados en este sentido, si bien han señalado que está “bien establecido” que deberían suponer entre un 5 a 10 por ciento de todas las cirugías de una unidad o programa avanzado de cirugía de la epilepsia.

De hecho, hasta el momento en la Unidad Integral de Epilepsia del Sagrado Corazón-IENSA se han intervenido con éxito 102 casos de epilepsia, estando el 83 por ciento libre de crisis tras la cirugía. Del total de intervenciones realizadas, nueve casos correspondían a epilepsias perirrolándicas que, según Juan Rodríguez Uranga, de la clínica USP y uno de los directores de este curso, “constituyen el mayor reto, por su complejidad, de los Programas avanzados de Cirugía de la Epilepsia”.

El doctor Montero, neurocirujano de la Unidad de Epilepsia de USP y codirector del simposium, se ha referido por su parte a los contenidos de este curso “que se están abordando en dos bloques diferenciados; por un lado el estudio de las epilepsias perirrolándicas que, debido a que el foco epileptógeno se sitúa próximo a la cisura de rolando, son de muy difícil abordaje quirúrgico por encontrarse muy cerca áreas elocuentes como son los córtex motor, sensitivo y asociativo, y requieren de una cirugía muy precisa para evitar secuelas motoras, sensitivas, visuales o cognitivas, en el paciente”.

En el segundo bloque, continúa Montero, “se abordará la Anatomía Cerebral en la Cirugía de la Epilepsia y como definir las áreas elocuentes en la proximidad del córtex rolándico”.

Por su parte, el doctor Rodríguez Uranga, Neurólogo de la Unidad de Epilepsia de USP Sagrado Corazón-IENSA y codirector del Simposium, ha apuntado la importancia de realizar el vídeo electroencefalograma (estudio monitorizado con registro electroencefalográfico y de video de las crisis epilépticas del paciente), para la localización del foco donde se inician las crisis, y de técnicas de mapeo cortical, para definir las áreas elocuentes del córtex perirrolándico, como elementos de guía fundamental para este tipo de cirugía de la epilepsia.

Las causas de la epilepsia son diversas, aunque existe el error de pensar que es hereditaria, este factor sólo se da en algunos tipos concretos de epilepsia. Las causas más comunes son malformaciones arteriovenosas, traumatismos craneoencefálicos, daños sufridos en el parto, tumores cerebrales, enfermedades infecciosas como la meningitis, entre otras.

IMPORTANCIA DE LA CIRUGÍA DE LA EPILEPSIA

Estos especialistas aluden además al hecho de que los pacientes epilépticos sufren una enorme limitación en el desarrollo de su vida cotidiana, ya que deben tomar medicación no exenta de efectos adversos de por vida, además de estar vigilados permanentemente por familiares. Las crisis continuadas, durante muchos años, crean un deterioro cognitivo progresivo en muchos de estos pacientes y su esperanza de vida puede ser inferior al resto de la población.

De hecho, si se analiza la mortalidad general en pacientes con epilepsia refractaria al tratamiento médico, se considera que es cinco veces superior a la población general. La importancia de la cirugía de la epilepsia radica en la posible desaparición de las crisis y en una mejora en la calidad de vida del paciente que, en muchas ocasiones, llega a ser independiente, algo que es de vital importancia para el ser humano.

En este simposium se están reuniendo algunos de los especialistas más prestigiosos del mundo en el tratamiento de la epilepsia como el doctor Cendes, de la Universidade Estadual de Campinas (Sao Paulo, Brasil), el doctor Villanueva del H. La Fe (Valencia), el doctor Álvarez Linera, de la Ruber Internacional (Madrid), el doctor Vanegas de la Universidad de México DF, el doctor Palmini de Porto Alegre (Brasil), además de los miembros de la Unidad de Epilepsia y Cirugía de la Epilepsia de USP Sagrado Corazón de Sevilla, los doctores Rodríguez Uranga, Pérez Díaz, Montero Elena y Trujillo Madroñal.

 

Fuente Juan Riera Roca Salut i Força

El doctor José Arteaga es un joven médico neurocirujano del equipo del Hospital Universitario de Son Espases. El desarrollo tecnológico permite a los especialistas de esta compleja rama de la cirugía llegar hasta lugares donde antes era muy complejo acceder con seguridad. Sistemas de navegación cerebral o adquisición de imágenes de resonancia durante la operación permiten guiar la mano del neurocirujano con una gran precisión. Los últimos avances posibilitan incluso ensayar la operación en un entorno virtual en el que especialista ve y siente lo mismo que verá y sentirá cuando opere al paciente, pudiéndose así anticipar a los errores.

P.- La Neurocirugía ha avanzado de forma revolucionaria en pocos años.

R.- En 20 o 30 años la Neurocirugía ha experimentado un crecimiento impresionante gracias a las nuevas tecnologías, gracias a los nuevos procedimientos de captación de imágenes y a las herramientas de tratamiento. Actualmente los procedimientos mediante resonancia y su tratamiento digital permite incluso simular la intervención quirúrgica de un paciente determinado antes de realizarla. Esto se puede hacer, en una estación de trabajo adecuada, anticipando de ese modo las complicaciones que puedan producirse al operar de verdad.

P.- También han desarrollado técnicas de ‘navegación cerebral’.

R.- En estos momentos trabajamos con sistemas muy parecidos al GPS que nos permiten saber en qué lugar del cerebro estamos. Es la denominada neuronavegación. Mediante la resonancia intraoperatoria instalada en el propio quirófano se pueden obteniendo imágenes de resonancia en tiempo real. Eso sirve por ejemplo, para saber cuánto tumor se ha retirado. Se hace una secuencia de resonancia; se ve el tumor, se reseca una parte, se vuelve a hacer otra secuencia, se ve lo que se ha resecado y así hasta conseguir la exéresis completa de la lesión. Esta información es muy valiosa para el resultado final de una intervención. Aunque se trata de técnicas que no siempre son las idóneas para todos los casos. También existen otras herramientas muy valiosas como pueden ser las técnicas de fluoresceína y luz polarizada, mapping cortical (cirugía con paciente despierto) y registros neurofisiológicos intraoperatorios.

P.- ¿Para qué están indicadas estas técnicas tal como se practican en el Hospital Universitario de Son Espases?

R.- Van bien para el tratamiento de gliomas malignos o para tumores hipercaptantes en general, así como para delimitar los márgenes de cualquier lesión con escasos milímetros de error. Este tipo de técnicas son de gran utilidad, además, cuando se realiza cirugía de columna para ayudar a colocar la instrumentación, al igual que para mejorar los resultados de las resecciones de tumores intramedulares.

P.- Uno de los hándicaps de cirugías como la Neurocirugía era la existencia de zonas que se catalogaban como ‘inoperables’. ¿Existen aún muchas zonas inoperables en el cerebro y sus inmediaciones?

R.- Sí, aunque cada vez son menos, sigue habiendo zonas intocables, o zonas que si las tocamos sabemos que se van a producir secuelas invalidantes, como parálisis. Sí que se ha logrado, al menos, poder realizar biopsias de esas zonas para saber si se han desarrollado procesos cancerosos. Al menos se ha dado ese avance. Ya digo que esas zonas intocables son menos que antes, pero lo siguen siendo algunas partes como el troncoencéfalo. diencéfalo y los ganglios de la base del cerebro.

P.- ¡Y pensar que antes dependían ustedes de los conocimientos anatómicos y ahora disponen de toda esa tecnología!

R.- Es verdad, antes dependíamos de la referencia anatómica, de los estudios de Neuroanatomía. Aún hay laboratorios de anatomía cerebral, aunque en Baleares no se han desarrollado. Aún se hacen estudios de disección. Antes, efectivamente, los conocimientos de anatomía eran la herramienta que nos permitía navegar ‘a ojo’ por el cerebro, eso y la experiencia. Y conllevaba muchos riesgos de complicaciones, con una tasa de secuelas más elevada que la actual. Hoy seguimos estudiando y teniendo esos conocimientos exhaustivos de Neuroanatomía, pero ya no nos basamos tanto en esos conocimientos sino en las técnicas de Neuronavegación de las que antes hablábamos.Todo ello nos ha permitido avanzar en muchos aspectos y las craneotomías exploradoras son cosa del pasado desechadas actualmente. Los procedimientos mínimamente invasivos y endoscópicos representan, actualmente, la moderna neurocirugía . Evitar grandes incisiones en el abordaje craneal y espinal evita riesgos, reduce la morbimortalidad y la estancia hospitalaria.

P.- Permítame una pregunta: ¿Cómo es ‘ver’ el cerebro humano?

R.- Pues levantamos la piel, abrimos el cráneo, atravesamos las meninges y vemos el cerebro. La verdad es que es muy parecido a los cerebros de vaca o de cerdo que pueden verse en las carnicerías. Es una masa gomosa, muy delicada. Nuestras intervenciones quirúrgicas han de realizarse con mucha perfección, con mucha paciencia. En ocasiones estamos 10 o 12 horas operando, avanzando milímetro a milímetro. Es una cirugía con una gran carga de trabajo y horas de quirófano.

P.- ¿Cuáles son las patologías que tratan con más frecuencia, qué intervenciones destacaría de la Neurocirugía de Son Espases?

R.- En lo que se refiere a cirugía programada las intervenciones de patología del raquis y de líquido cefalorraquídeo son las más frecuentes. En lo que se refiere a las intervenciones urgentes, los traumatismos cráneo encefálicos (TCE) son el número uno . Somos una buena referencia en tratamientos neurovasculares, aneurismas y malformaciones. Trabajamos con gran éxito con el equipo de radiólogos intervencionistas. Los resultados en intervenciones en tumores en la base del cráneo, aunque son casos infrecuentes, también son muy buenos, así como la cirugía de columna cervical más compleja. Y el tratamiento de los casos de TCE sí que es de excelencia, más exclusivo y apurado.

 

La experiencia no siempre es sinónimo de hacer mejor las cosas. En el quirófano, o se mantienen la motivación, la destreza y las ganas de aprender o, a partir de los 50, los resultados que obtiene un cirujano son peores que los de sus compañeros más jóvenes. Y el perjuicio va para el paciente, que tiene más problemas posoperatorios. Así lo pone de manifiesto un estudio que ha analizado durante un año más de 3.500 tiroidectomías (extracción parcial o total de la glándula tiroides) en cinco hospitales franceses de referencia.

El quirófano es siempre un ambiente de alto riesgo. Las complicaciones que se registran durante una hospitalización tienen que ver muchas veces con los cuidados quirúrgicos y posquirúrgicos. Un equipo coordinado por el doctor Antoine Duclos, profesor de Salud Pública de la Universidad de Lyon (Francia) ha analizado, tras una intervención de tiroides, como la que han practicado a la presidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner, cuántas complicaciones se produjeron, cuántas se debían al factor humano y, por rango de edad, qué cirujanos tenían más problemas.

Participaron en el estudio 28 cirujanos con una edad media de 41 años y que trabajaban unas 66 horas a la semana. En un año, seis de ellos (21%) hicieron menos de 30 tiroidectomías, siete (25%) practicaron entre 30 y 99, nueve (32%) hicieron entre 100 y 199 y seis (21%) realizaron al menos 200 operaciones.

Las conclusiones del análisis, publicadas en ‘British Medical Journal’, muestran que los pacientes que sufrieron hipoparatiroidismo tras la intervención -un trastorno causado por la mala función de la glándula paratiroides y que se caracteriza por una concentración de calcio muy baja, entre otras cosas-, habían sido operados en su mayoría por cirujanos con más de 20 años de experiencia o por casi recién llegados. Mientras que la otra complicación analizada -la lesión del nervio laríngeo recurrente (NLR) y la parálisis de cuerdas vocales que conlleva- se relacionó exclusivamente con los cirujanos más mayores.

Asimismo, otros trabajos citados por los investigadores también han mostrado que los cirujanos de más edad, los que llevan operando más tiempo, tienen más tasas de mortalidad después de poner un bypass coronario o de hacer una endacterectomía carotídea (intervención en una de las arterias que riega el cerebro).

¿A qué se debe este mayor riesgo? Según los autores, “la carga de trabajo y el tiempo dedicado a tareas burocráticas, más que clínicas, puede afectar a la atención del cirujano en el quirófano y pasar factura al paciente”. Por lo general, son los cirujanos de más edad, los jefes y los que se dedican más al papeleo.

Según las estadísticas, un cirujano alcanza su mayor destreza en quirófano a mitad de su carrera. Pasado este periodo “sin un entrenamiento apropiado, las habilidades a la hora de operar descienden, también por fatiga mental debido a repetir siempre el mismo procedimiento durante tanto tiempo”, señala el doctor Duclos.

“El talento y la experiencia no son suficientes para garantizar la seguridad del paciente en el quirófano. Si un cirujano no tiene motivación, no podrá progresar”, admiten los autores. Dadas las implicaciones que tienen estos resultados para la práctica clínica, los investigadores concluyen que “a partir de los 50 años los cirujanos deberían entrenar su mente y ser conscientes de sus propias habilidades dentro de la sala de operación. Uno no puede creer que sólo acumulando experiencia va a mantener intacta su destreza. Es necesario seguir aprendiendo y motivándose, por el bien del enfermo”.

Lea el artículo Resultados quirúrgicos y la edad avanzada del cirujano, navegando entre la transición y el retiro del Dr. José Antonio Carrasco Rojas

 

By Fedor Krause


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El Profesor Ramiro Pereira Riverón, falleció en la madrugada del 24 de diciembre del 2011, después de una larga y penosa enfermedad. Dedicó su vida incondicionalmente a la Neurocirugía y a la Revolución. Maestro por naturaleza, fue capaz de desprenderse de la gloria y los conocimientos para brindárselos a todos. Y no dudó nunca en brindar sus servicios como neurocirujano en varios países en guerra con condiciones realmente difíciles. Siempre del lado
justo.

La Sociedad Cubana de Neurología y Neurocirugía
hoy se pone de luto y rinde tributo a uno de sus
más ilustres Profesores.

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Los grandes hospitales no compiten hoy por una excelencia sanitaria que se les supone sino por innovación y productos en el mercado. Lo dice Lluis G. Pareras, neurocirujano, director de un fondo de capital de riesgo especializado en inversiones en el sector sanitario, profesor en las principales escuelas de negocios del Estado y gerente de innovación en el Colegio de Médicos de Barcelona. Participó el martes en una jornada sobre Innovación en Sanidad organizada por Biodonostia.
-Ha hablado sobre innovación sanitaria. ¿Cuál es su mensaje para la sanidad pública vasca?
-Los hospitales de nivel, afortunadamente, ya no compiten en excelencia sino en capacidad de innovación y capacidad de llegar al mercado. Realizan muy bien la asistencia médica y ya no se fijan en quién hace mejor el ‘bypass’ coronario, sino en cuántas ideas han salido del centro y han llegado al mercado y a los ciudadanos. Así es el hospital del siglo XXI.
-Habla de productos sanitarios y mercado…
-Los hospitales norteamericanos, la clínica Mayo, por ejemplo, ya no ponen en su página de internet su tasa de complicaciones en cirugía coronaria sino cuántas ‘spin-off’, patentes y negocios nuevos han llevado al mercado.
-Aquí hablamos de financiación o copago sanitario, como el euro que va a cobrarse en las recetas en Cataluña.
-En Cataluña ya hay antecedentes de copago. Quiero hablar de opciones ilusionantes con enorme futuro. Investigar es transformar dinero en conocimiento. Innovar y emprender es transformar conocimiento en dinero. Es cierto que ahora el capital está muy restringido para apoyar los proyectos, pero también es cierto que sólo innovando se rentabilizarán las ideas. Y este país merece competir en la industria del conocimiento.
-Le habrá interesado la labor de Biodonostia…
-Conocía su trabajo pero verlo en primera persona me ha dado una mejor idea de su dimensión. Es una oportunidad extraordinaria por la colaboración público-privada que existe. Es un ‘cluster’ de innovación sanitaria con muchísimas ideas. Algunas llegarán al mercado. Otras se quedarán en el camino pero lo importante es que surjan.
-La innovación, ¿solucionará problemas de financiación sanitaria?
-Con la contención de costes que hay en este momento, ilusiona hablar de innovación. Los profesionales de la Sanidad tienen hoy magníficas oportunidades para ello. Y cada vez hay más que quieren hacerlo. Es una suerte para todos. Por ahí vendrá el mejor futuro.
-En la sanidad pública en Cataluña se han reducido servicios por falta de financiación. Hay denuncias de afectados…
-No hay duda de que hay que garantizar el acceso a la sanidad de todos los ciudadanos. Es cierto que se han reducido servicios pero hay un intento de gestionar lo que hay de la mejor manera posible. Y ordenar y gestionar bien siempre conduce a una mejor asistencia a medio y largo plazo. Es lo que al ciudadano le interesa.
-Es usted un neurocirujano llegado al mundo del capital riesgo. ¿Cómo fue el paso?
-Vivimos en uno de los países con mayor potencial de investigación. Nuestros médicos, comparados con los de otros países europeos, generan un gran número de publicaciones científicas del máximo impacto. Y sin embargo producen pocas patentes y aún menos modelos de negocio. Tenemos que esforzarnos todos para que nuestra innovación llegue al mercado y capturar el valor. Tanto las instituciones -hospitales y centros de investigación- como los propios profesionales.
-Las mejores inversiones sanitarias, ¿de qué campo llegan?
-Leo 400 planes de negocio cada año, divididos en cuatro subsectores: tecnologías de la información, biotecnología, dispositivos médicos y servicios sanitarios. Y encontramos oportunidades magníficas en todas ellas.
-En ese tipo de inversiones, ¿va el futuro de la Sanidad?
-Sin ninguna duda. El área del capital riesgo vinculado a la Sanidad me fascina. Tuve contacto con él en Estados Unidos y a mi regreso a España decidí dedicarme a eso.
-Todo un giro profesional desde la neurocirugía.
-Creo que hay pocas personas que entiendan de las dos áreas simultáneamente. Del sector sanitario, que es complejo, y del de la inversión, un lenguaje que los médicos no estamos acostumbrados a hablar. Y es momento de emprender porque hay muchas oportunidades que se están escapando.
-Mensaje para un joven médico…
-Están en el sector sanitario, que es el de mayor generación de valor en innovación. Ellos pueden sacar ideas en el mercado y no solo publicar artículos. Hay mucho valor para capturar en ese proceso.

 

Así se desprende del primer Estudio sobre la evolución profesional de los especialistas egresados de la formación sanitaria especializada (2006-2010), realizado por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, que asegura que la relación entre la oferta y la demanda de profesionales, así como de personal de Enfermería de cuidados generales y matronas, estará equilibrada hasta 2025.

En los datos del 2009 existen en España 483 Neurocirujanos lo que supone un 0,45% del total de especialistas siendo el 14,70% mujeres y el 50,30% mayores de 49 años.

Hay 1 neurocirujano por cada 100.000 habitantes.

El plazo medio hasta que encontraban su primer empleo como especialistas era de poco más de un mes, siendo “mínimas las diferencias entre los diferentes años de promoción”.

En cuanto a la retribución del neurocirujano, la media se sitúa en 3000 euros al mes.

Podrá haber superávit moderado si no se toma ninguna medida de planificación.

En cuanto a la futura formación en España en la actualidad se está pendiente de un Real Decreto (RD) de Troncalidad (dos años comunes para las especialidades de un mismo tronco y tres de especialidad específica)

En la actualidad se desconoce si el proyecto está abandonado o por lo menos parado, ante las incesantes críticas de gran parte de las Especialidades y otros Estamentos Sanitarios.

Oferta de necesidades de especialistas médicos en España ( 2010-2025). Elaborado por el Equipo de Economía de la Salud de la Universidad de Las Palmas de Gran Canarias.

Estudio sobre la evolución profesional de titulados en formación sanitaria especializada del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.

Informe sobre profesionales de cuidados de enfermería. (Oferta de necesidades 2010-2025). Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad

 

Los pacientes mayores de 65 años con patologías de la columna vertebral “son tratados en menos de un 5 por ciento de los casos”, según ha afirmado el doctor de la Unidad de Neurocirugía de Clínica la Luz, Fernando Carceller. Con motivo del IX Simposium Internacional de Patología de la Columna Vertebral, que organiza este centro sanitario los días 25 y 26 de noviembre en Madrid, los especialistas han explicado la evolución de los tratamientos en esta patología que afecta a más del 90 por ciento de los ancianos españoles.

La causa de que los mayores acudan con tan poca asiduidad a un especialista la encuentra el también miembro de la Unidad de Neurocirugía de Clínica la Luz, el doctor Álvaro Gómez de la Riva, en que “tienen la cultura de aguantar y de tener que sufrir”. Para conseguir solucionar este problema, el galeno considera que “los médicos generalistas deberían ver estas afecciones y derivarnos a los pacientes para tratarlos rápidamente”.

Las patologías de la columna vertebral han adquirido una gran importancia “por su alta incidencia”, argumenta el director del Simposium y jefe de la Unidad de Neurocirugía de Clínica la Luz, el doctor Francisco Villarejo. Además, expone “los hábitos de posturas inadecuadas, la obesidad, el consumo del tabaco o el exceso de peso sobre la espalda desde que somos niños” como causas de estas afecciones.

Villarejo asegura que la media de longevidad en España, tanto en hombres como en mujeres, “es la segunda más alta del mundo tras Japón”. Este hecho y la bajada en los índices de natalidad ha provocado un envejecimiento de la población y, por tanto, de los problemas de espalda. “En Clínica la Luz tratamos a 500 pacientes al año, de los que el 70 por ciento son ancianos”, apostilla.

ESTENOSIS DE CANAL Y FRACTURAS, PATOLOGÍAS MÁS FRECUENTES

Los problemas de espalda que más afectan a este segmento de la población son la estenosis de canal -que ha supuesto 660 operaciones de las más de 700 que ha realizado este centro en los últimos siete años- y las fracturas vertebrales, que fueron el origen de 110 intervenciones quirúrgicas. También “es frecuente la afectación de los discos L3, L4, L5, C1, C2 y C3; o las comprensiones laterales o anteriores”, narra Canceller.

Sin embargo, los tratamientos “han evolucionado mucho en los últimos años”, explica Canceller. En la actualidad, muchas intervenciones “se realizan mediante punciones o mediante cirugía mínimamente invasiva”, mantiene Goméz de la Riva. Este dato es muy importante para el neurocirujano porque “son pacientes con organismos muy debilitados y que tienen otras enfermedades como la diabetes. Por ello, intentamos efectuar una cirugía conservadora, como la foraminotomía o la flavectomía, y aplicar técnicas de descomprensión mínima”.

Otra muestra de que el desarrollo de las técnicas ha sido considerable se manifiesta en que “antes tenían que estar en el hospital entre 10 y 30 días tras la operación, pero ahora, al día siguiente se les da el alta”, asegura Villarejo. En cuanto a las complicaciones derivadas de la cirugía, “ahora son mucho menores”, mantiene Gómez de la Riva.

TRATAMIENTO INDIVIDUALIZADO

El éxito en los tratamientos lo achaca este especialista a “conocer al paciente porque cada uno es distinto, y su tratamiento también”. No obstante, Canceller hace una llamada a la prevención para “evitar estas patologías”. El doctor considera que “hay que mejorar los hábitos para no cargar la espalda y poder fortalecerla con una musculatura adecuada”, explica.

Los gastos económicos que producen al Estado las patologías de la columna vertebral han alcanzado cifras astronómicas. “Juntando el coste que supone a Sanidad y el coste que provocan las bajas laborales, el gasto es de 6.000 millones de euros”, advierte Canceller.

Aunque estos problemas se presentan tanto en hombre como en mujeres, “la osteoporosis incide más en ellas”, reconoce Villarejo. El doctor lamenta que “antes los ginecólogos y reumatólogos no las protegían adecuadamente”.

Estas patologías no sólo conllevan el problema físico evidente. “Los pacientes ven bajar su autoestima, se deprimen, tienen problemas para dormir y pierden apetito”, describe Villarejo.