Meningiomas Espinales

Los meningiomas espinales se originan de las células aracnoides, cerca de las raíces nerviosas.

Epidemiología.-

Representan el 25% de los tumores espinales, son más frecuentes a nivel torácico intradural-extramedular posterior, en pacientes del sexo femenino de 40 a 70 años de edad.

Con respecto al diagnóstico histopatológico: psamomatoso 21%, meningotelial 59%, fibroblástico 1%, angiomatoso 1%, no específico 12%, transicional 1%.

Series de publicaciones más importantes sobre meningiomas espinales:

     Gottfried 2003               16       76       8         48      36       16   

Etiología.-

En más del 50 % de los pacientes se presenta una pérdida completa o parcial del cromosoma 22.

Clínica.-

El sintoma principal es el dolor localizado en la espalda en el 83% de los casos, así como disminución de fuerza muscular con paresias o plejías en el 83% y alteraciones de la sensibilidad como hipoestesias, parestesias o anestesia en el 50%.

La duración de los síntomas desde el inicio hasta el momento del diagnóstico va de 4 meses a 2 años.

Anatomía Patológica.-

La mayoría son meningoteliales o psammomatosos, aunque no tiene importancia pronóstica..

Diagnóstico.-

La RM es la técnica primaria para diagnosticar meningiomas espinales. Delinea el nivel del tumor y la relación del tumor con la médula espinal, que es útil en la planificación quirúrgica.

Son isointensos en T1 y T2, y muestran un realce intenso tras la inyección de gadolinio.

En los cortes axiales la compresión y desplazamiento medular.

 

Diagnóstico diferencial.-

La RM también ayuda a diferenciar meningiomas espinales de otros diagnósticos, incluyendo esclerosis múltiple, siringomielia, anemia perniciosa, o hernia discal.
A diferencia de los meningiomas los schwannomas son hiperintensos en T2.

Tratamiento.-

Laminectomía posterior.
Si el meningioma se implanta ventralmente se amplia la laminectomía lateralmente hacia la articular, para exponer de forma suficiente y evitar desplazar la médula espinal.
Puede ser incluso necesaria la exposición extracavitaria pósterolateral.

Clasificación del tipo de resección para acceder a la lesión:

Excepto la resección A1, A2 y B1 las demás pueden o no precisar una estabilización postquirúrgica.

Para la localización puede ser necesaria la ultrasonografía para reducir la exposición dural.

Se recomienda la monitorización mediante potenciales evocados (Tc-MEPs) y somatosensitivos

Pronóstico.-

Menos de un 10 % pueden empeorar en cuanto a fuerza pero se suele recuperar en la mayoría de los casos.

La mortalidad es menor del 3 % y se debe a otras causas.

La incidencia de la fístula de LCR varía entre un (0%–4%).

La recurrencia oscila entre 1% a 6% entre 1 a 17 años postcirugía.

A diferencia de los intracraneales no existe correlación con el grado de resección dural en la zona de implantación..

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