RIZOLISIS
FACETARIA CERVICAL
Dr.
J. Sales Llopis ; Dr. J.Navarro Moncho; Dr.C. Botella Asunción
Servicio de Neurocirugía del Hospital General Universitario
de Alicante.
Consiste en
la destrucción de los nervios que transmiten la sensibilidad de la articulación
facetaria.
Objetivo
Mejorar
el dolor en los casos en los que éste se debe a la degeneración de la
articulación facetaria.
Fundamento
Teórico
En la
articulación facetaria no hay nervios en el
cartílago, sino que éstos se hallan en el hueso situado por debajo. Por eso, la
degeneración de esa articulación puede no causar problemas hasta que afecta al
hueso. Cuando eso ocurre, se activan los nervios del dolor y éste aparece.
Conceptualmente,
la rizolisis pretende destruir los nervios que están
en la articulación facetaria, para eliminar la
sensación de dolor. Se suele hacer quemando los nervios que llegan a la
articulación. Obviamente sólo se plantea en los casos en los que el dolor se
debe a la activación de esos nervios por la afectación de la articulación facetaria.
Sin
embargo, cada articulación facetaria recibe nervios
de tres niveles vertebrales. Por tanto, la destrucción de los nervios de uno
solo de los niveles puede no tener efecto, o tenerlo de forma transitoria hasta
que los restantes asumen sus campos de inervación.
Además,
tradicionalmente se ha creído que todos los nervios del dolor llegaban a la
médula a través de la raíz posterior, lo que permitía localizar el lugar en el
que se debían destruir los nervios para eliminar el dolor originado en la
articulación facetaria. Sin embargo, recientes
estudios demuestran que, aunque hay variaciones personales, aproximadamente el
20% de los nervios del dolor llegan a la médula a través de la raíz anterior.
Por esta raíz discurren también los nervios que inervan músculos, por lo que no
se puede destruir ya que de hacerlo se causaría la parálisis de los músculos
inervados.
Pruebas
Científicas de su Eficacia
Se han
hecho muy pocos estudios científicos de calidad para evaluar la eficacia de la rizolisis. Las recomendaciones basadas en la evidencia
científica disponible no consideran estudios al respecto.
Desde la
publicación de esas recomendaciones, se ha hecho un buen estudio sobre el uso
de la rizolisis para tratar las lesiones de la articulaciones
apofisarias cervicales, debidas a un "latigazo
cervical" (flexo-extensión brusca de la columna
cervical) causado por accidentes de tráfico. Para asegurar que el dolor se
debía específicamente a la afectación de esa articulación, se realizaron tres
infiltraciones en la articulación. En la primera y la tercera se inyectaron
anestésicos y en la segunda un placebo una sustancia sin efecto, de apariencia
similar al anestésico. Sólo se destruyó la raíz en aquellos pacientes que
mejoraron en la primera y tercera infiltración y no en la segunda. Se
destruyeron por calor dos de las raíces nerviosas presentes en el segmento
lesionado. Con esta selección de pacientes se consiguió una mejoría de dolor.
Habitualmente es necesario repetir esta técnica, pues sus efectos suelen ser
transitorios y durar unos meses, y no se puede aplicar por problemas técnicos
en pacientes con lesiones situadas por encima de la tercera vértebra cervical.
Los
inherentes a la cirugía, aunque son muy infrecuentes.Dolor
en la zona de la operación, que suele persistir unos días.
Las
recomendaciones basadas en la evidencia científica disponible no aconsejan la rizolisis para el tratamiento habitual de los pacientes.
Podría
tener sentido en pacientes con afectación de la articulación facetaria de algún nivel cervical connprendido
entre la tercera y séptima cervical, en los que la lesión se debe a un latigazo
cervical causado por un accidente de tráfico, en los que las molestias
persisten pese a los demás tratamientos aplicados y se garantiza que el dolor
se debe a ese motivo con la sistemática descrita.